Prepara tu propio sérum para piel mixta

Serum

La piel mixta y el sérum

¡La piel mixta! ¡Todo un reto!

Cuando intentas eliminar el exceso de grasa, hay zonas que se te secan, y si tratas estas ¡vuelve la grasa!

Sabemos que el mercado está lleno de cosméticos hechos para pieles mixtas: no en balde, es el tipo de piel más común.

Pero también sabemos que, cuando las diferencias entre una y otra zona son muy notorias, suele llevar a la desesperación, sobre todo si las atajas a golpe de crema hidratante y poco más.

La piel mixta necesita la ayuda extra del sérum, sin excusas. Te vamos a contar por qué y te vamos a explicar cómo puedes preparar algunos sérums para mejorarla realmente, desde el origen del problema.

Qué es la piel mixta

Es una piel que combina, por zonas, características de piel grasa y de piel seca. ¡Todo un regalo para lidiar con él!

La inmensa mayoría de pieles son mixtas en un grado u otro.

Las hay que apenas lo muestran, y si esto te parece una ventaja, déjame decirte que lo es muy relativamente, porque puede que creas que tu piel es normal y no la estés cuidando adecuadamente. Lo que explicaría por qué, pese a tus desvelos, nunca consigues que tu rostro refleje tu trabajo y luzca como debería.

En el otro extremo tenemos las pieles manifiestamente mixtas, que suponen una agonía para quienes las tienen, porque es difícil equilibrarlas cuando las diferencias son grandes.

¿Quieres saber si tu piel es mixta?

  • Tienes más grasa de que te gustaría, y los poros abiertos, en zonas como la frente o entre las cejas, la nariz y la barbilla (la parte central de la cara)
  • El resto de tu caray tu cuello suelen estar secos.
  • Las zonas grasas producen más grasa en verano y las secas se secan más en invierno.
  • Tienes granitos o espinillas en la frente y el mentón, y puntos negros visibles en las aletas de la nariz.
  • Cuando limpias tu piel «normal» y la dejas un rato sin aplicarte ningún cosmético, notas cierta tirantez o sequedad en mejillas y puede que en la frente (hay pieles mixtas con la frente seca).
  • Si usas productos para pieles normales, nunca terminas de estar bien; si usas productos para pieles grasas, hay zonas que empeoran; lo mismo pasa si los usas para pieles secas.

¿Llevas años peléandote con tu piel mixta? Igual es el momento de parar, tomarte un respiro y plantearte la posibilidad de hacer las cosas de otra forma, desde otra perspectiva. Ya lo dijo Albert Einstein: Locura es hacer las mismas cosas esperando resultados distintos.

Es bueno que entiendas tu piel y te reconcilies con ella. Y, por supuesto, que la cuides.

No se sabe por qué las pieles mixtas lo son, pero saberlo no te va a solucionar la vida, y no saberlo no va a impedir que puedas tratarla y conseguir que mejore.

Por qué necesitas sérum

Sérum para piel mixta

Porque es el único producto de belleza que llega a las capas más profundas de la dermis, que es la capa más profunda de la piel. Es mucha profundidad, pero así te haces una idea rápida de hasta dónde llega y por qué es importante usarlo. 😂

Vamos más despacio.

El sérum es un concentrado de potentes principios activos cuyas moléculas son tan pequeñas, que se cuelan fácil y rápidamente hasta el fondo de la piel (no es una imagen muy científica, pero sí muy gráfica). Es decir, lleva sus principios activos justo donde se necesitan.

Y tiene una característica que lo hace ideal en tu caso: es un producto libre de grasa. Debe serlo, porque las moléculas de grasa son demasiado grandes para penetrar en la piel, quedándose en la superficie y las capas superiores de la epidermis: de este tipo de moléculas están hechas las cremas hidratantes.

Esto es, no ya importante, sino vital para recomponer la estructura cutánea y lograr que las funciones propias de la piel se realicen correctamente.

La piel es el órgano que comunica nuestro cuerpo con el exterior, controlando y regulando qué sale y qué entra, para mantenernos a salvo. Un equilibrio sutil, muy bien medido y muy necesario.

La piel seca es quebradiza. Son dos adjetivos que suelen ir juntos, y no es por casualidad: cuando algo se seca, pierde elasticidad, resistencia y capacidad de recuperación, volviéndose muy susceptible a cualquier clase de agresión, ante la que cede rompiéndose. Esto la hace estar muy expuesta y sensible.

La piel seca no puede hacer bien su trabajo de escudo protector, ni el de contenedor: se convierte en un medio de intercambio descontrolado entre el entorno y el organismo.

De la piel grasa podría decirse que se boicotea a sí misma: el sebo excesivo tapona los poros, atrae y retiene suciedad y microorganismos, como si trabajara para el enemigo.

Doble problema.

Por lo tanto, una piel sana es algo más que un capricho o una necesidad meramente estética.

Ahí interviene el sérum. Es el único que puede restaurar la piel y sus funciones desde dentro. Por eso lo necesitas: si quieres una buena piel, una piel normalizada, no te puedes permitir el lujo de prescindir de él.

Y si quieres saber más cosa sobre el sérum, te las contamos aquí: Sérum, qué es y para qué sirve.

Cómo cuidar la piel mixta

La mejor forma de afrontar el asunto va a depender mucho de si tienes una piel ligera o descaradamente mixta.

Las pieles que podríamos llamar con tendencia a ser mixtas lo tienen mucho más fácil, y el uso de cosméticos de calidad (que no necesariamente los más caros), hechos con ingredientes naturales para pieles mixtas, suele dar muy buenos resultados.

Observa que hablamos de cosméticos: desde la limpiadora hasta la sombra de ojos. El maquillaje está en contacto con tu cara, así que también cuenta e importa. Ya sabes: de calidad, natural y para piel mixta. O, al menos, que te ofrezca la garantía de cuidar tu piel.

Los maquillajes muy oclusivos no mejorarán ni las zonas secas ni las grasas, porque taponan la piel, impidiendo que respire, bajando su producción de grasa y humedad (resecándola más), y atascan los poros abiertos y llenos de sebo de las zonas grasientas. Mal negocio para ti.

Las pieles mixtas que presentan zonas extremas -las secas muy secas y las grasas muy grasas- son más problemáticas, sin duda alguna.

La mejor opción para este tipo de pieles, al menos al principio, es tratar cada zona de forma independiente y específica. Cuando logres mejorar ambas partes, puedes plantearte el uso de un único producto y ver si te funciona. No es tan trabajoso como pueda sonar, y los resultados harán que valga la pena.

Entre los dos extremos hay de todo: pieles apenas secas y sí algo grasas o muy grasas, pieles muy secas y algo grasas o mucho… las combinaciones posibles son numerosas.

Desde luego, la piel mixta necesita cuidados diarios. ¡De eso no te vas a librar! 😉

  • Limpia tu piel mañana y noche, para retirar células muertas (piel seca), grasa (piel grasa) y suciedad (las dos). Hazlo con suavidad y con productos no agresivos. El tónico es importante, porque ayuda a reequilibrar la piel y su pH.
  • Aplica el sérum, mejor con la cara todavía un poco húmeda. Hazlo con las yemas de los dedos, a golpecitos, o con las palmas, presionando suavemente. No lo extiendas demasiado, más bien empújalo hacia adentro para que penetre. Lo hará deprisa y te dejará la piel fresca y descansada. Para saber más: Cómo aplicar el sérum para sacarle todo el partido.
  • Espera hasta que el sérum haya desaparecido de la superficie y ponte la hidratante, extendiéndola pero sin frotar. Es un paso que no puedes obviar, bajo ningún concepto, si quieres resultados. ¿No te lo crees? Lee El sérum ¿sustituye a la crema hidratante? o Diferencias entre el sérum y la crema hidratante.
  •  Cuando la crema hidratante esté seca (unos 5 o 10 minutos, depende de la consistencia), ponte el protector solar. Todas tus pieles (la grasa y la seca) lo necesitan durante todo el año. 😁
  • Cuanto menos maquillaje utilices y con menor frecuencia, mejor. Si lo haces, es el momento.

La limpieza no es negociable. Si no quieres tanto trabajo, deja el sérum para la noche y la hidratante para el día.

Si vas a usar un sérum para cada zona, haz lo mismo con la crema.

Si no te animas a hacer tú el sérum, los mejores para piel mixta los encontrarás en 5 mejores sérums para piel mixta.

Sérums caseros para piel mixta

Sérums caseros para piel mixta

Espero que tengas claro que necesitas el sérum y por qué.

¿Te atreves a hacerlo tú?

Las fórmulas que vamos a proponerte son muy sencillas y te darán muy buenos resultados.

¿Quieres más información sobre sérums caseros antes de empezar? Te la damos toda en el artículo Cómo hacer sérum facial casero.

Tienes que decidir si vas a atacar el asunto por zonas o de una sola vez.

Si quieres tratar por separado zonas secas y grasas, te vamos a dar algunas recetas para pieles secas. Las de las pieles grasas las encontrarás en Cómo hacer tu propio sérum para piel grasa.

Y, por supuesto, tendrás recetas para poder tratar la piel mixta en su conjunto con garantías.

Verás que todas están hechas con aceites vegetales y esencias o aceites esenciales.

Los aceites vegetales son muy similares al sebo cutáneo, muy bien aceptados por la piel, con un riesgo cercano a cero de producir reacciones adversas, y contienen vitaminas, antioxidantes, minerales, ácidos grasos insaturados de varios tipos y propiedades antiinflamatorias, reestructurantes, cicatrizantes, calmantes, hidratantes y nutritivas. Son grasas «buenas» y necesarias. No entran en esta categoría los que solidifican a temperatura ambiente, como el de coco o del de karité, que son grasas saturadas (como la mantequilla).

Los utilizaremos como vehículos seguros para transportar las esencias hasta su destino: las capas profundas de la piel.

Las esencias son extractos vegetales concentrados y potentes (¿te suena?), no grasos (pero que mezclan a la perfección con los aceites vegetales), llenos de maravillosos beneficios: son antiinflamatorias, calmantes, moduladoras de la producción grasa de la piel, precursoras de los procesos de formación de colágeno y elastina, reguladoras del tono de piel, estimulantes de la microcirculación sanguínea, fortalecedoras del sistema inmune, aclarantes, antimicrobianas, cicatrizantes, antioxidantes, regeneradoras, humectantes… ¡todo un regalo para la piel!

Si eres alérgica a algún producto, sustitúyelo por otro (en el artículo que te hemos citado encontrarás varias alternativas).

Una advertencia: las esencias pueden irritar la piel si entran en contacto directo con esta, así que pon cuidado al manejarlas. Como verás ahora, se utilizan en gotas, y las dosis que te indicamos son más que suficiente: respétalas para no tener reacciones adversas.

Hemos elegido aceite de almendras dulces y/o el de jojoba como base de todos los sueros por sus propiedades y su idoneidad para todo tipo de piel.

El aceite de almendras está lleno de vitaminas D, E, B1, B2 y B6, calcio, potasio y magnesio. La vitamina E ayuda a combatir las arrugas y tiene un efecto reafirmante en la piel.

Es ligero y se absorbe fácilmente. Ayuda a limpiar los poros de impurezas, por lo tanto, ayuda a limpiar la piel.

Es antiinflamatorio, con lo que no solo mejorará toda tu piel, sino que su uso diario puede reducir en gran medida las ojeras; también reduce cicatrices y manchas.; ayuda a renovar las células de la piel y mejora su riego sanguíneo. Es maravilloso para nutrir la piel deshidratada. Es uno de los mejores aceites portadores (si no el número uno) para revertir los signos de la edad. De hecho, se dice que es el más parecido al sebo de la piel de los bebés.

Si tienes problemas con las almendras, o, simplemente, quieres una alternativa  a estas, otra magnífica opción es el aceite de jojoba, del que se dice que es el más compatible con nuestra piel. Y, desde luego, es perfecto para las pieles mixtas: equilibra la secreción sebácea y la sudoración, desinfectando en profundidad (¡adiós granitos, puntos negros y espinillas), es muy hidratante y humectante, regenera la piel, es precursor del colágeno y la elastina, es calmante, cicatrizante y deja una sensación maravillosa en la piel.

Los dos son no comedogénicos, es decir, no obstruyen los poros.

Necesitarás un frasco de cristal opaco con capacidad para algo más de 60 ml de líquido, que cierre bien y tenga gotero o dispensador.

Verás que puedes mezclar dos aceites vegetales (aceites base) en una misma receta. Te aconsejamos que no uses más de dos juntos.

En cuanto a las esencias, no te recomendamos utiizar más de cuatro a la vez, y no te hará falta. Un exceso de ingredientes restará potencia y eficacia al preparado y puede enloquecer a tu piel. 🤪

Sérums caseros para pieles secas

  • 60 ml de aceite de almendras o de jojoba (o una mezcla de ambos: prueba qué combinación te va mejor, si al 50 % u otra)
  • 10 gotas de aceite esencial de manzanilla
  • 5 gotas de aceite esencial de caléndula
  • 5 gotas de aceite esencial de rosa (el aceite de rosa es magnífico, pero muy caro: si no lo vas a usar mucho, sustitúyelo por 5 gotas más de caléndula o por aceite esencial de incienso o de mirra)

Pon todos los ingredientes en el frasco, ciérralo y agítalo para mezclarlos bien.

Otra opción:

  • 60 ml de aceite o aceites base (a estas alturas ya te podemos hablar como a una conocedora del tema, y ya sabes que puedes mezclarlos)
  • 10 gotas de aceite esencial de madera de cedro
  • 10 gotas de salvia

Proceder como anteriormente para mezclarlos.

Sérums caseros para pieles mixtas

Opción 1:

  • 60 ml de aceite o aceites base
  • 10 gotas de aceite esencial de madera de cedro
  • 5 gotas de aceite esencial de incienso
  • 5 gotas de aceite esencial de lavanda

Mezclar.

Opción 2:

  • 60 ml de aceite base
  • 5 gotas de aceite esencial de árbol del té
  • 5 gotas de aceite esencial de geranio
  • 5 gotas de aceite esencial de ylang ylang
  • 5 gotas de aceite esencial de ciprés

Mezclar.

Opción 3:

  • 60 ml de aceite base
  • 5 gotas de aceite esencial de geranio
  • 5 gotas de aceite esencial de menta
  • 5 gotas de aceite esencial de pachulí
  • 5 gotas de aceite esencial de rosa (o un sustituto)

Mezclar.

Opción 4:

  • 60 ml de aceite base
  • 10 gotas de aceite esencial de limón
  • 5 gotas de aceite esencial de ylang ylang
  • 3 gotas de aceite esencial de rosa
  • 2 gotas de aceite esencial de orégano

Mezclar

Algunos aceites esenciales son fotosensibilizantes: compruébalo y no uses los sérums que los contienen durante el día.

Guarda tanto los ingredientes como los sérums en un lugar oscuro, seco y fresco, muy bien cerrados. Si no lo haces puedes encontrarte con sorpresas desagradables, como que los aceites vegetales se pongan rancios antes de tiempo (duran, almacenados, hasta 4 años) o que las esencias «vuelen» (son muy volátiles), se estropeen a causa de la luz o se oxiden.

Cuando vayas probando mezclas y adquiriendo soltura puedes crear tus propias recetas hasta encontrar la que mejor te vaya. Además, es bueno que cambies de ingredientes, para darle un tratamiento completo a la piel e ir adaptándote a sus cambios.

Mantén las proporciones para obtener siempre productos seguros.

Si tu piel tolera bien estos compuestos, puedes incrementar poco a poco el contenido de esencias, hasta incorporar 30 gotas de estas en total. No pongas nunca más, porque no conseguirás un cosmético mejor, sino uno peligroso. Recuerda que los aceites esenciales son muy potentes, y pueden ser irritantes.

Eso sí, usa cada producto el tiempo suficiente para que haga efecto y este se mantenga (de dos a tres meses mínimo) y déjala descansar también durante algunos períodos.

¡Te deseamos diversión y los mejores resultados!

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