Cómo hacer sérum casero con ácido hialurónico

Serum

Sérum de ácido hialurónico

Por qué un sérum de ácido hialurónico

El ácido hialurónico es un compuesto de aspecto gelatinoso que forma parte del tejido conectivo de nuestro organismo, en el que hace de sostén de las células, rellanando los espacios entre estas y dotándolas de elasticidad, resistencia y capacidad de amortiguación, además de constituir una barrera frente a patógenos y mediar en el intercambio de nutrientes y desechos celulares.

En realidad la cantidad total que almacena nuestro organismo puede parecer muy escasa (entre 13 y 18 gramos en un adulto medio, dependiendo de la edad, el sexo y el peso), pero es suficiente para mantener sostener y apoyar nuestras articulaciones, órganos y, sobre todo, nuestra piel, donde se concentra el 50 % del total.

A partir de los 25-30 años su producción empieza a disminuir, haciéndose esta disminución más drástica a partir de los 40 y sufriendo otro bajón significativo alrededor de los 60 años, aunque una piel muy expuesta al sol adelantará notablemente este calendario.

Lo que hace que el ácido hialurónico sea hoy en día uno de los principales ingredientes de muchos cosméticos es su capacidad para captar y retener humedad, tanto del propio organismo como del entorno, y de hacerlo de forma selectiva, modulando su trabajo según las necesidades de la piel y las condiciones de esta y del entorno.

Aunque una molécula de AH puede acumular hasta 1.000 veces su peso en agua, solo acumulará y retendrá la cantidad justa para mantener la piel óptimamente hidratada.

Es, por lo tanto, un ingrediente de cualidades maravillosas, que no tiene riesgo de rechazo ni alergia, y que mejorará cualquier tipo de piel, rellenándola, lubricándola, hidratándola y protegiéndola.

Para saber más sobre el sérum y sus beneficios: Sérum, qué es y para qué sirve.

El famoso peso molecular

Seguramente has oído hablar del asunto, aunque no tengas claro de qué va.

Tiene que ver con la forma en que se puede presentar y utilizar el ácido hialurónico, que es en realidad un tipo de azúcar, concretamente un polisacárido constituido por cadenas de carbohidratos complejos, llamados disacáridos. Dependiendo de que una molécula tenga más o menos cadenas de carbohidratos, tendrá un peso molecular mayor o menor.

El peso molecular de un compuesto, o masa molecular, hace referencia al tamaño de la molécula del mismo. El ácido hialurónico se presenta con diferentes pesos moleculares: las moléculas mayores, o de alto peso molecular, no tienen demasiada capacidad de penetración, justamente debido a su gran tamaño; cuanto menores sean las moléculas, menor el peso y mayor la penetrabilidad.

Así, encontramos AH de alto, medio y bajo peso molecular, lo que indica su tamaño y su capacidad de penetración a través de las diferentes capas de la piel.

Si crees que, entonces, cuanto menor peso o masa tenga, mejor, a la hora de añadir ácido hialurónico a un sérum casero, estás en lo cierto… relativamente.

Cuando su masa molecular es demasiado pequeña, el AH tiene propiedades inflamatorias, y no es algo que queramos agregar a un cosmético.

Se considera de bajo peso molecular aquel que está por debajo de 800 kDa. y una de las diferencias con el de alto peso es que no se gelifica. Por debajo de esta masa molecular existe el riesgo de inducir inflamación, pero en un rango de 800-1.000 kDa es suficientemente pequeño y seguro.

En teoría, el ácido hialurónico de bajo peso molecular que puedas adquirir para fabricar tus propios cosméticos siempre estará en un rango seguro.

Por otro lado, un estudio reciente demuestra que el de alto peso molecular tiene una gran capacidad de penetración, pese al tamaño de sus moléculas, lo que sugiere que el AH tiene otros medios de traspasar las barreras cutáneas y penetrar hasta la dermis, siendo, por lo tanto, capaz de llevar hasta allí principios activos asociados (Absorción de hialuronano aplicado a la superficie de la piel intacta), además de sus propios beneficios hidratantes y reparadores.

Origen del ácido hialurónico

Ácido hialurónico y sérum

Es un componente no solo de nuestro organismo, sino del de los seres vivos vertebrados, desde mamíferos a peces, pasando por las aves.

Se aisló e identificó por primera vez en los ojos del ganado bovino, y su primer uso fue oftálmico, aunque pronto se extendió a la ortopedia, la odontología, la cirugía estética y a la cosmética.

Durante mucho tiempo se obtuvo principalmente de los ojos de los bóvidos, de las aletas de tiburón y de las crestas de los gallos, muy ricas en este elemento, pero eran procedimientos costosos y /o poco seguros.

Aunque se sigue obteniendo de la cresta de los gallos y parte de la industria cosmética todavía utiliza este AH, hoy en día se sintetiza a partir de células madre y, sobre todo, por fermentación bacteriana de materia vegetal.

De los vegetales se obtiene un ácido hialurónico de gran calidad, estable, de menor peso molecular, seguro y perfectamente biocompatible, que se conoce como NASHA por sus siglas en inglés (ácido hialurónico estable de origen no animal) y que es el que se utiliza en cirugía estética.

Beneficios del AH para la piel

El hialuronano (otro nombre para el AH) puede adquirirse por varias vías, ya que puede ingerirse, bien con la dieta normal o a través de suplementos alimenticios, puede inyectarse, como se hace tanto en medicina curativa como cosmética, y puede aplicarse por vía tópica, es decir, sobre la piel.

Sus beneficios son muchos para el organismo, pero vamos a ceñirnos a los que podemos obtener únicamente por vía tópica.

Ya hemos comentado que se trata de una molécula inteligente, con la habilidad de hidratar más o menos en función de múltiples parámetros intrínsecos y extrínsecos: también es una molécula polivalente, que hará uno u otro papel según se necesite.

No solo sirve para atraer y retener la humedad, sino que tiene propiedades altamente cicatrizantes, antiinflamatorias (menos en sus versiones muy ligeras, como hemos señalado), estimulantes y coadyuvantes del sistema inmune, e interviene en la síntesis del colágeno, la elastina y del propio AH producido por nuestro organismo.

De sus efectos sobre la piel destacamos:

  • Rellena pequeñas arrugas de expresión.
  • Mejora la densidad y resistencia cutáneas (tiene propiedades viscoelásticas).
  • Hidrata en profundidad y mejora los mecanismos de hidratación endógenos.
  • Reduce la inflamación y la irritación (se utiliza para tratar rosácea y diversas dermatitis).
  • Refuerza la piel a través de la mejora de su elasticidad y resistencia.
  • Reduce las manchas e iguala el tono de la piel.
  • Mejora los efectos nocivos de la exposición solar.
  • Alisa la superficie cutánea.
  • Elimina o suaviza las cicatrices y evita la aparición de estas.
  • Intermedia en los procesos de limpieza y alimentación celulares.
  • Es antioxidante.
  • Se absorbe rápidamente, con lo que apenas se pierde producto cuando se aplica.

¿Quieres saber más? Echa un ojo a nuestro artículo Para qué sirve el sérum de ácido hialurónico.

Recetas de sérum casero con ácido hialurónico

Sérum casero de ácido hialurónico

Para sacarle todo el partido al AH te sugerimos que utilices tanto de bajo como de alto peso molecular, lo que garantizará que tu fabuloso principio activo llega a todas las capas de tu piel.

Antes de empezar

  • Necesitarás:
    • Un peso de precisión.
    • Un envase de cristal.
    • Un frasco de cristal opaco con bomba dosificadora (mejor que con gotero, para evitar exponer el sérum al aire) para poner en él tu suero.
    • Un gotero.
    • Una cucharilla dosificadora.
    • Una varilla mezcladora que no sea de madera.
    • Un embudo pequeño.
    • Guantes desechables.
    • Etiquetas adhesivas.
    • Conservante: si la idea no te gusta, tienes que saber que el ácido hialurónico se hace siempre con agua, y un cosmético con agua y sin conservantes no dura más de una semana. Existen conservantes de origen natural que evitarán la proliferación microbiana en tu sérum y hará que la inversión en ingredientes te cunda de verdad. Te recomendamos geogard bio, sharomix, leucidal o cosgard. Los cuatro son de origen natural. No pongas más de un 1%.
  • Asegúrate de comprar ingredientes de calidad.
  • Limpia y desinfecta bien todo el material que vayas a utilizar.
  • Lávate las manos.
  • Etiqueta cada producto que elabores, registrando su composición y la fecha en que lo has hecho.
  • Mantén los ingredientes y los sueros fuera del alcance de los niños, en un sitio fresco, seco y sin luz.
  • No hagas nunca un sérum con una concentración de ácido hialurónico superior al 2 % (es el límite legal y el límite sensato). En la mayoría de los productos a la venta, la concentración no supera el 1 %, y muchos tienen un 0,5 % o menos.
  • El agua que utilices debe ser destilada: no vale agua mineral ni agua hervida. Las aguas de plantas y flores se utilizan tal como vienen, porque ya están destiladas.
  • No hagas grandes cantidades, para evitar que el producto se deteriore.

La receta básica

Con esta receta tendrás un sérum de ácido hialurónico para hidratar tu piel en profundidad.

Ingredientes: 

  • 50 ml de agua destilada.
  • 1 gr de polvo de ácido hialurónico (hialuronato sódico, es decir, sal de AH).
  • 0,5 ml o gr de conservante.

Instrucciones:

  • Enfría el agua destilada, poniéndola en el congelador durante un cuarto de hora.
  • Sácala del congelador, añade el ácido hialurónico, el conservante, y remueve para mezclar.
  • Te quedará una mezcla rara, porque el ácido hialurónico tarda horas en absorber el agua: déjala en la nevera, mejor si es toda la noche, tapada con papel de aluminio. Por la mañana tendrás tu suero listo.
  • Ponlo en su frasco opaco y ciérralo bien. Agítalo.
  • Usa tu sérum por la mañana y por la noche, aplicándolo sobre tu rostro limpio y algo húmedo. Es importante que tengas la piel húmeda, para que el AH absorba esa humedad y no la de tu propia piel.
  • No está de más que lo agites siempre antes de utilizarlo.

Sérum de ácido hialurónico con aceites esenciales

Ingredientes:

  • 50 ml de agua de rosas o de agua destilada.
  • 1 gr de polvo de ácido hialurónico (puedes mezclar AH de alto y bajo peso molecular: medio gramo de cada uno).
  • 1 gr de glicerina vegetal.
  • 0,5 gr de conservante.
  • 4 gotas de aceite esencial de semilla de zanahoria.
  • 4 gotas de aceite esencial de neroli.

Instrucciones:

  • Enfría el agua de rosas o la destilada (la que elijas): cuanto más fría esté mejor se mezclará con el AH (meterla en el congelador un mínimo de 15 minutos la enfriará lo suficiente).
  • Mezcla el agua y el ácido hialurónico en tu envase de cristal, remuévelos bien para conseguir una sustancia homogénea y viscosa. Si no se mezcla todo el ácido, no te preocupes: recuerda que tiene la capacidad de absorber humedad, pero necesita tiempo para hacerlo. En unas horas tu preparado tendrá los dos ingredientes bien unidos.
  • Añade la glicerina (puedes sustituirla por gel de aloe vera) y los aceites esenciales y remueve bien.
  • Trasvasa el resultado, con el embudo, a tu frasco dosificador, ciérralo bien y agita durante unos minutos.
  • Tienes que esperar entre 4 y 5 horas para que el AH se disuelva del todo. Mejor si te acuerdas de agitarlo de vez en cuando.
  • Puedes guardarlo en la nevera.
  • Aplícalo sobre la piel limpia y húmeda por la mañana y por la noche, agitándolo antes de usarlo.

Puedes utilizar otros aceites esenciales, siempre y cuando no superes las 12 gotas por preparado.

Sérum de ácido hialurónico y vitamina C

Ingredientes: 

  • 75 ml de agua de azahar o agua destilada (o cualquier otro hidrolato o agua de flores que te guste).
  • 1 gr de ácido hialurónico en polvo (mezcla de alto y bajo peso molecular al 50 %).
  • 1,5  gr de vitamina C en polvo.
  • 0,5 gr de conservante.
  • 6-8 gotas de extracto de semilla de pomelo (antioxidante necesario para evitar la degradación de la vitamina C).

Instrucciones:

  • Mezcla el agua floral o destilada, muy fría (ya sabes, ¡al congelador un cuarto de hora!), con el ácido hialurónico y deja la mezcla, tapada con papel de aluminio, en la nevera, durante 4-5 horas, removiéndolo de vez en cuando.
  • Sácalo de la nevera y agrega el resto de ingredientes, mezcla bien, hasta que quede un suero homogéneo y ponlo en el frasco de cristal opaco con dosificador.
  • Podrás conservarlo en la nevera durante un mes, pero si ves que cambia de color y amarillea, deséchalo. Es importante que no lo expongas a la luz ni al aire (por eso es mejor un envase con dosificador de bomba que con gotero, que también es más estéril).
  • Agítalo siempre bien antes de usarlo, y guárdalo en la nevera.
  • Póntelo sobre la piel húmeda.

Cualquiera de estas recetas te permitirá descubrir los maravillosos efectos del ácido hialurónico sobre tu piel y disfrutarlos.

¿No te animas a fabricar tu propio sérum? En ese caso, nuestro ranking 5 mejores sérums con ácido hialurónico te ayudará a la hora de elegir el mejor para ti.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *