La piel grasa no solo está llena de brillos antiestéticos, poros abiertos, puntos negros y granitos de todo tipo, sino que puede llegar a plantear verdaderos problemas de salud cutánea.

El sérum es un tratamiento ideal cuando se requiere un producto lleno de ingredientes activos que penetren en las partes de la piel en las que es necesario realizar cambios para modular la producción de sebo, desinfectar a fondo e introducir elementos que modifiquen el comportamiento de la piel y lo equilibren.

Por si no lo has notado, la piel grasa es muy sensible. Tiene fama de ser más resistente, pero olvidamos que la grasa y humedad en superficie y los poros abiertos, saturados y obstruidos la exponen reiteradamente a patógenos y agentes ofensivos e inflamatorios.

Si a estas condiciones añadimos la guerra declarada a la grasa que a lo mejor estás librando sobre tu cutis, es posible que tu piel esté más irritada, castigada y hasta deshidratada de lo que puedas imaginar.

¿Todavía crees que piel grasa y aceites son incompatibles? Desecha esos prejuicios que están sacados de la ignorancia y puede que descubras que los aceites son grandes amigos de tu cutis.

Nos hemos quedado con estos 5 sérums después de investigar sus ingredientes (los preferimos siempre naturales) y probar los que superaron nuestro primer filtro (intentamos no llevarnos a la cara productos sospechosos, incluso si son de marcas conocidas y reconocidas).

Además, te dejamos información sobre aceites, mantecas y escala comedogénica, que creemos que puede ser de especial interés para tu piel grasa.

Antiage Intensive de Nezeni Cosmetics

Antiage Intensive de Nezeni

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Me encanta este sérum porque me parece espectacular: no conozco un tipo de piel a la que no siente bien.

Puedes adquirirlo a un excelente precio directamente en la web de Nezeni o en Amazon, bastante más caro.

Su cuidada selección de ingredientes y su  inteligente mezcla de los mismos resulta una ayuda inestimable para cualquier cutis en cualquier circunstancia.

Si tienes la piel grasa no puedes dejar de probarlo. Te van a seducir su tacto fluido y no graso, lo bien que la piel lo acepta y que no deja ningún residuo sobre tu cutis.

Te va a gustar mucho poder usarlo como sérum y crema a la vez por las noches e incluso durante el día en muchas ocasiones, aunque te recomendamos utilizar una hidratante como norma. Si crees que a tu piel grasa le sobra hidratación estás en un grave error que puede empeorar mucho su condición, ya comprometida.

Todos sus ingredientes son de origen natural y seguros.

Pero es que, además, este sérum está dermatológicamente testado y es hipoalergénico, porque esta marca pone mucho cuidado en estos detalles que en absoluto son baladíes.

Por eso está libre de perfumes y fragancias y por eso tiene una fecha de caducidad en cerrado de dos años: sus conservantes no solo son naturales, sino que son tan seguros que no van a provocar nunca el llamado efecto acumulativo, que ocurre cuando el uso de varios cosméticos juntos provoca una acumulación en la piel y/o el cuerpo de tóxicos, de ingredientes cuyo uso está permitido pero limitado por ley.

Limitado en cada producto, claro, porque la ley no dice nada de los efectos que la suma de varias aplicaciones puede tener ni advierte de este peligro, que es una realidad: cuando te aplicas varios productos que lo contienen, la cantidad a la que estás sometiendo tanto a tu piel como a todo tu organismo supera, y a veces con creces, los límites legales.

Pero si tienes la piel grasa quieres algo más que un sérum seguro. Necesitas un sérum que regule la producción de sebo cutáneo de una forma suave pero constante y permanente; necesitas un sérum que hidrate en profundidad, que calme y también desinfecte y limpie la piel.

Todo esto lo hace este sérum antiedad de Nezeni.

¡Exacto! Si eres muy joven no es para ti, pero si tu piel empieza a notar el paso del tiempo o has abusado del sol y ya lo acusas, este suero hará maravillas con tu piel grasa.

Una fórmula equilibrada y muy cuidada, con ingredientes 100% naturales es la base de un suero con no demasiados componentes, en el que todos aportan al resultado final, desde la base hasta los excipientes.

Por supuesto, es no comedogénico y más: tanto la vitamina C como el ácido hialurónico y la quinoa ejercen un efecto limpiador y exfoliante que van modulando la grasa en la piel y su producción.

Se absorbe fácil y rápidamente y sus ingredientes penetran hasta el fondo de la piel, trabajando en todos sus niveles para asegurar los mejores resultados.

Tienes, además, el efecto bótox y protector del Cobiolift (la quinoa), que mejora tanto la síntesis del colágeno como la de la elastina; la hidratación inteligente del ácido hialurónico y la protección extra de la vitamina C contra los oxidantes y, más concretamente, contra los efectos de los rayos UV (protección que deberás asegurar con una buena crema solar de 50+ SPF como mínimo).

Es interesante hacer notar que la vitamina C aparece en su derivado más estable y potente y que el ácido hialurónico es, en realidad, una mezcla de AHs de bajo y alto peso molecular con un precursor del AH, todo lo cual no solo hidrata la piel de forma increíble, rellenándola, sino que la estimula para mejorar su propia producción en cantidad y calidad, retrasando el proceso natural de envejecimiento.

En poco tiempo notarás grandes mejoras en tu piel grasa en todos los aspectos, pero es a medio y largo plazo cuando te alegrarás de haber elegido este maravilloso sérum.

Este sérum, usado como mascarilla eventual (cada 15 días, por ejemplo), aporta un plus de cuidado intenso para la piel y es perfecto para pieles grasas: aplícate una cantidad generosa (entre un 50 y un 100 % más de lo que usas normalmente) sin frotar, solo con toquecitos, y no te importe que sobre, porque es el objetivo. Déjalo actuar durante 15 o 20 minutos y, pasado ese tiempo, retira el sobrante de tu rostro con tónico o con agua tibia. ¡Es un gustazo!

Detalles que nos gustan: el envase opaco, el aplicador de bombeo, la cantidad que contiene (50 ml), casi el doble de lo que normalmente contienen los sérums (30 ml).

Te dejamos aquí el INCI por si quieres profundizar en él.

Aqua, Propanediol, Pentylene Glycol, Chenopodium Quinoa Seed Extract, Ascorbyl Glucoside, Sodium Hyaluronate, Arginine, Trisodium Ethylenediamine Disuccinate, Ammonium Lactate, 1,2 Hexanediol, Caprylyl Glycol, Phenoxyethanol, Sodium Carrageenan, Ethylhexylglycerin, Sea Salt.

CV Primary Essence PURITY Sérum

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Este sérum produce una gran desconfianza en algunos usuarios por su composición a base de aceites vegetales y esenciales.

Por partes.

Los aceites vegetales, si son no comedógenicos, lejos de empeorar la piel grasa son unos grandes aliados para esta. Son muy compatibles con el sebo cutáneo y tienen una gran capacidad de penetración en todos los estratos de la piel, lo que es necesario para hacer llegar los beneficios de los activos que transportan, en este caso, los aceites esenciales.

Además, su función no se limita a la de unos meros portadores, ya que cada uno posee propiedades que mejoran mucho la piel, empezando por la protección y el equilibrio que aportan tanto a la capa córnea como al manto hidrolipídico.

Los aceites esenciales no son aceites, pero sí hacen un equipo perfecto con estos: se trata de extractos de diferentes partes de las plantas de las que proceden (raíces, flores, semillas, corteza, etc.) que son muy volátiles y sensibles a la exposición tanto a la luz como al aire y los cambios de temperatura.

Los inconvenientes de algunas esencias es que pueden ocasionar reacciones alérgicas; otras contienen de forma natural fragancias que pueden provocar irritaciones o alergias., por lo que te aconsejamos que hagas siempre una prueba antes de aplicarte el sérum por todo el rostro (sin olvidar el cuello y el escote).

Los primeros aceites vegetales que encontramos son el de jojoba y el de oliva, ambos no comedogéncios, ricos en ácidos grasos, muy compatibles con el sebo de la piel y llenos de propiedades como ser antiinflamatorios, calmantes, protectores, hidratantes y humectantes, además de alisadores.

El aceite de semilla de macadamia es menos conocido pero no menos beneficioso. Es rico en ácidos grasos, vitaminas y minerales: humectante, hidratante, antioxidante (también protege la fórmula), etc.

El problema llega con el cuarto ingrediente, el Limonene, que si bien posee propiedades regenerativas, también puede ser un irritante y alérgeno (como tal está clasificado por la UE) y aquí aparece muy al principio de la lista, lo que significa que o está en una proporción elevada o todos los ingredientes que aparecen después están en proporciones pequeñas.

Al final de la lista de ingredientes un montón de fragancias -hasta diez- que, seguramente, son parte de las esencias, pero que por ley deben aparecer ya que en la proporción en que están contenidos suponen un riesgo cierto de reacciones adversas como irritaciones, alergias o interacciones con la luz solar (manchas en la piel, por ejemplo).

Un repaso somero de las esencias nos hacer ver que estamos ante un sérum con no demasiados ingredientes y todos ellos pensados para equilibrar las pieles grasas y atajar los efectos de esta condición: árbol del té, ylang-ylang, piel de naranja, lavanda, cedro... astringentes, desinfectante, moduladores del sebo, calmantes y un largo etcétera de propiedades adecuadas para un suero antigrasa.

Contrariamente a lo que puedas pensar, no deja residuos en la piel y sí una sensación de calma (si tu piel es grasa ya sabes por experiencia que es también muy sensible). Pero no es especialmente fresco, si es lo que buscas.

Su uso puede ahorrarte el de una hidratante en algunos momentos como la noche, y es el mejor para este suero, porque tanta fragancia lo hace poco recomendable para exponerte al sol después de su aplicación.

Puede ser magnífico a largo plazo para el cutis graso, sobre todo si lo alternas con otro más fresco durante el día. La fórmula está bien pensada y equilibrada, nos parece un acierto y nos seduce mucho por ser 100 % natural.

Nos seduce menos el dosificador de gotero porque no aísla el producto, pero bien por el envase opaco.

Otro punto a su favor es que no tira de un montón de ingredientes cuyos efectos se difuminan (los últimos, desde el linalool, no son realmente ingredientes sino fragancias de las esencias). Aquí los tienes todos:

Simmondsia Chinensis Seed Oil, Olea Europaea Fruit Oil, Macadamia Ternifolia Seed Oil, Limonene, Lavandula Angustifolia Oil, Melaleuca Alternifolia Leaf Oil, Cananga Odorata Flower Oil, Juniperus Mexicana Wood Oil, Calendula Officinalis, Citrus Paradisi Peel Oil, Citrus Limon Peel Oil, Cymbopogon Citratus Leaf Oil , Citrus Sinensis Peel Oil Expressed, Linalool, Citral, Benzyl Benzoate, Geraniol, Benzyl Salicylate, Farnesol, Alfa Isomethyl, Eugeniol, Citronellol, Coumarin. 

Mia Cosmetics Sérum Facial de Caléndula 

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Una fórmula que puede gustarte mucho si tu piel grasa es sensible o está irritada, y es 100 % natural.

Tiene una textura algo densa, pero no pringosa, penetra bien y deja la piel suave, jugosa y aliviada. Es importante, eso sí, cuidar la dosis para que no quede un exceso incómodo sobre el cutis.

El primer ingrediente es un vehículo para el resto, un emoliente de alta penetrabilidad, de origen natural, pero que no aporta otros activos, como sí hacen los aceites vegetales que contiene (macadamia, oliva, girasol y almendras dulces).

Si a estos sumamos las esencias estamos ante un sérum creado para dar a la piel estresada un necesario y merecido respiro.

Nos gusta menos que la caléndula sea casi el último de los ingredientes activos, justo antes de la arnica, también calmante, antiinflamatoria, etc., porque ambos ingredientes son realmente fabulosos para la piel pero nos tememos que van un poco escasos en el conjunto. De los dos ingredientes que siguen, el tocoferol, vitamina E, aparece más como conservante que como activo, y el limonene es una fragancia de uno o varios de los aceites esenciales.

Eso sí, hay otra forma de vitamina E, el tocopheryl acetate es un activo que cuida, protege y repara la piel.

Este suero contiene un compuesto llamado Clotoline, hecho a partir del extracto de la flor de centaurea cyanus, la flor de aciano, que tiene un demostrado efecto antiedad. Es otro de sus ingredientes destacados.

Si por un lado el sérum funciona y mejora la piel, por otro nos parece que peca de cierto exceso de emolientes y otros ingredientes que solo sirven para estabilizar, pero no aportan beneficios específicos a la piel. Es fácil entender a qué nos referimos y ver la diferencia.

El tocoferol (vitamina E) puede aparece en tan poca cantidad que no sea excesivamente activo, pero desde luego, algo aporta y no quita nada. No es una sustancia inerme, como otras que solo sirven para dar textura o ser un vehículo. La glicerina vegetal o el propanediol, sin ir más lejos, sirven de emolientes y vehículo, pero además aportan beneficios manifiestos y concretos para el cuidado de la piel, no solo para que la fórmula sea viable.

En cuanto a las fragancias, no es que se añadan, son parte de las esencias, pero hay que dejar constancia de su presencia cuando esta supera una determinada proporción, debido a sus posibles efectos: alergias e irritaciones, entre otras. Es indudable que aportan un olor muy agradable al sérum y muchas de ellas tienen también propiedades beneficiosas, pero el riesgo está ahí y hay que saberlo.

Si tu piel grasa no reacciona a ellos son un plus para limpiarla y regular el sebo en ella.

El ácido linoleico limpia y también crea una película sobre la piel que la protege: tiene propiedades antiedad, calmantes y equilibrantes, restaura la barrera cutánea y el manto hidrolipídico y es muy adecuado para pieles grasas y propensas al acné.

En resumen, un sérum con buenos resultados que, para nuestro gusto adolece de un exceso de ingredientes meramente cosméticos en detrimento de la cantidad de activos, contando con que no tiene demasiados en total, lo que nos gusta, no solo de este sérum, sino de casi todos los que hemos elegido y te presentamos aquí.

Nos gusta menos el gotero como aplicador y que el envase sea de vidrio transparente.

Isopropyl Myristate, Macadamia Ternifolia Seed Oil, Olea Europaea Fruit Oil, Helianthus Annuus Seed Oil, Prunus Amygdalus Dulcis Oil, Linoleic Acid, PEG-20 Glyceryl Triisostearate, Silica, Glycine Soja Oil, Centaurea Cyanus Flower Extract, Methylpropanediol, Tocopheryl Acetate, Calendula Officinalis Flower, Parfum , Linalool, Linolenic Acid, Arnica Montana Flower Extract, Tocopherol, Limonene.

Florence Bio Cosmesi Sérum

Florence Bio Comesi Sérum

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No podemos dejar de lado este sérum tan popular.

Posiblemente hayas oído hablar de él como un sérum antiedad y no especial para pieles grasas.

Si te fijas, casi todos los sérums se publicitan como tratamientos contra las huellas que el paso del tiempo deja en la piel, porque es más atractivo (las pieles resecas o muy grasas no evocan imágenes agradables, las pieles jóvenes y lustrosas sí) y porque, al margen del tipo de piel o de los problemas concretos de cada quien, todos envejecemos y buscamos cosméticos que reviertan o. al menos frenen, el proceso. Es puro marketing.

Pero si un sérum está bien concebido, es capaz de hacer mucho más que rejuvenecer (que no es poco, desde luego).

Eso pasa con el de Florence, que está hecho con ingredientes naturales de los cuales un 98% son orgánicos y es apto para veganos.

Pese a sus aceites es un sérum acuoso, que penetra con facilidad y contiene ingredientes para tratar la piel en todos los aspectos, lo que es a la vez su ventaja y su inconveniente principales.

No es que un sérum no pueda servir para casi todo, pero si te vienes arriba con la cantidad de ingredientes corres el peligro de poner demasiados. A más ingredientes, menos cantidad de cada uno y un resultado demasiado variado, poco específico y poco potente, lo que en un sérum es prácticamente una paradoja, porque se espera de él, siempre, que lo sea (potente).

Desde luego, los ingredientes son de lo mejorcito para la piel y para las pieles grasas: aceite de jojoba, no comdogénico, muy similiar y compatible con el sebo cutáneo y lleno de propiedades como la hidratación, regeneración o estabilización de los procesos de la piel; aloe vera, antiinflamatorio, hidratante, desinfectante y curativo; vitamina E; ácido hialurónico en varios formatos, que no solo rejuvenece e hidrata, sino que modula la grasa; centella asiática, que mejora la microcirculación, la producción de colágeno y  es antioxidante.

Este sérum mejora la piel en su conjunto, dejando sensaciones muy gratas y devolviendo a la piel hidratación, luminosidad, elasticidad y equilibrio, pero hay usuarios que dicen no haber notado ninguna mejoría, lo que, por otro lado, pasa con todos los productos, porque cada piel es única y cada uno buscamos y esperamos cosas distintas de los productos que consumimos.

Muchas veces, de hecho, el problema está en las expectativas creadas por las propias marcas y su marketing, que son absolutamente irreales y absurdas.

A estas alturas seguro que ya sabes que los goteros nos gustan menos y nos parecen poco fiables. En cuanto al envase, lo cierto es que cuanto más oscuro sea, mejor, y este nos gustaría un poco menos traslúcido.

La lista que te dejamos no es propiamente un INCI, porque no están en orden de proporción, así que no es fácil saber qué ingredientes priman.

Simmondsia Chinensis Oil, Hamamelis Virginiana Leaf Extract, Equisetum Arvense Extract, Hyfrolyzed Hyaluronic Acid, Centella Asiatica Extract, Tocopheryl Acetate, Glycerin, Citrus Aurantium Amara Flower Water, Aloe Barbadensis Leaf Juice Powder, Citrus Aurantium Dulcis peel Oil, Taraxacum Officinale Extract, Sodyum Ascorbyl Phosphate, Polyglyceryl-4 Caprate, Sodium Hyaluronate, Potassium Sorbate, Sodium Benzoate, Benzyl Alcohol, Ferulic Acid, Arginina, Xantham Gum, Ethylhexylglycerin, Phenoxyethanol, Limonene, Aqua, Phytic Acid.

Yeouth Retinol Sérum

Yeouth Retinol Sérum

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Retinol, un milagro antiedad y antigrasa por igual. Si su mayor fama actualmente se la debe a sus efectos antiedad empezó su carrera hacia la fama como una sustancia espectacular para acabar con el acné y regular la producción grasa, y sigue siéndolo, así que te llevas un dos por uno. O más.

Este sérum no solo presume de retinol (vitamina A), sino que lo lleva en una cantidad significativa (2,5 %) como demuestra su cuarto puesto en el INCI.

¿Qué hace el retinol por tu piel grasa? Exfolia y limpia, consiguiendo así una reducción de los poros dilatados; estimula la renovación celular; es un poderoso antioxidante que protege la piel, pero, sobre todo tiene un gran efecto secante, que no resecante, que las pieles grasas agradecen.

También reducirá tanto las marcas como las manchas que el acné haya podido dejar.

Además, interviene en la síntesis del colágeno, mejora la elasticidad, reduce arrugas e iguala el tono de la piel.

El inconveniente es que no hace muy buenas migas con la luz del sol, por lo que este sérum debes usarlo por la noche únicamente; por la mañana tendrás que limpiar muy bien tu piel y aplicarte un protector solar. No es una recomendación nuestra, sino del fabricante, así que tómala en serio si no quieres problemas evitables.

El aloe y el ácido hialurónico completan esta fórmula que ofrece muy buenas sensaciones en la piel y resultados avalados por los usuarios.

Pero… con el retinol hay que tener cuidado porque puede ser irritante, sobre todo de entrada. Lo mejor que puedes hacer es empezar probando este sérum en una zona discreta del rostro y dejar pasar 48 horas para comprobar que no tienes ninguna reacción.

De ser así, puedes comenzar usándolo pero de forma gradual y lenta. Aplícalo un par de noches por semana, o bien una vez cada tres días; luego puedes pasar a usarlo un día sí y uno no. Tu propia piel y las sensaciones que percibas te irán indicando el ritmo de la progresión y si, finalmente, lo usarás a diario o en días alternos.

Si notas cierta irritación, retrocede y dale tiempo a tu piel a ir acostumbrándose, que normalmente lo hará.

Nos gusta mucho que tiene una lista de ingredientes corta, aunque nos gustaría más que aumentara el número de estos que son principios activos para la piel y bajar el de los que son meros comparsas de los activos, como los ingredientes base o los excipientes (conservantes, estabilizantes, etc.).

Este sérum está el último porque, aunque tiene muy buena acogida, algunos de sus ingredientes no se sabe si son de origen natural o sintético, y la diferencia es grande. Así, el fenoxietanol (phenoxyethanol) es un producto que se puede obtener de fuentes naturales, resultando no solo seguro sino parte de los ingredientes de la mejor cosmética eco y certificada.

Su versión sintética es otro cantar: aunque está clasificado como seguro, no puede usarse en más de un 1% de concentración y tiene efectos acumulativos, con riesgo de irritar, producir alergia y ser tóxico.

Es uno de los problemas de la nomenclatura INCI: no se distingue por el nombre entre ingredientes naturales, seguros y beneficiosos y los que no lo son en absoluto.

Se vende como hecho con ingredientes de calidad médica, pero eso no es, ni de lejos, sinónimo de natural. Es más, parece que quiere sustituir la garantía de natural por la de médica porque no puede presumir de la primera.

Buen envase y buen aplicador, que es lo menos que se puede esperar de un producto no precisamente barato.

Te dejamos la lista de ingredientes:

Purified water, butylene glycol, aloe barbadensis leaf juice, retinol, polysorbate 20, phenoxyethanol, sodium hyaluronate, hydroxyethylcellulose, potassium sorbate, sodium benzoate, dl-alpha tocopheryl acetate.

¿Qué es la escala comedogénica?

Los mejores sérums para pieles grasas

La escala comedogénica se ha realizado a partir de la probabilidad de que cualquier ingrediente específico, como aceites y mantequillas utilizados en la formulación de productos cosméticos, obstruya los poros.

Cualquier persona cuya piel sea especialmente susceptible a los brotes de acné y puntos negros debe evitar los aceites altamente comedogénicos, ya que es probable que causen problemas recurrentes de acné, empeorando mucho el estado de la piel.

Por otro lado, las personas con piel seca pueden preferir un aceite más emoliente y oclusivo, de los que aparecen hacia la mitad de la escala.

La escala utiliza un sistema de numeración de 0 a 5. Así es como se clasifican los números en la escala:

0 – no obstruirá los poros en absoluto.
1 – muy baja probabilidad de obstrucción de los poros.
2 – probabilidad moderadamente baja.
3 – probabilidad moderada.
4 – probabilidad bastante alta.
5 – alta probabilidad de obstrucción de los poros.

¿Qué significa no comedogénico?

Los ingredientes no comedogénicos son sustancias que no obstruyen los poros y tienen una calificación comedogénica de 2 o menos. Y casi cualquier sustancia con una calificación de 5 garantiza que una persona propensa a los brotes de acné tendrá uno.

Muchos factores están involucrados en cómo un aceite en particular impacta en la piel, así que no hay forma de hacer una predicción absoluta. Incluso los dermatólogos tienen problemas para determinar cómo reaccionará cada piel. El hecho es que la piel de cada uno es diferente, por lo que un aceite afectará a diferentes personas de diferentes maneras.

Por ejemplo, el aceite de aguacate puede resultar muy nutritivo para algunas personas con piel grasa, mientras que otras que lo usen desarrollarán más brotes de acné.

Las causas que conducen a esta variedad de resultados pueden incluir variantes como el tipo de piel, enfermedades, ingesta de agua, factores ambientales y otras que influyen en la forma en que los aceites actúan sobre una piel en concreto. Hasta el estrés y los problemas emocionales tienen un peso importante en las respuestas cutáneas.

Además de la clasificación comedogénica de un ingrediente, la composición de ácidos grasos también es útil para determinar qué tipo de piel se beneficiará de un aceite en particular. En esta guía, veremos ambos tipos de información.

Una aproximación a los productos no comedogénicos

Identificar productos para el cuidado de la piel no comedogénicos generalmente implica leer detenidamente las etiquetas de los ingredientes, el famoso INCI.

Los aceites y mantequillas de un solo ingrediente son fáciles de identificar. Los artículos como lociones y sueros son mezclas de muchos ingredientes. A menudo pueden incluir elementos tanto del extremo inferior como superior de la escala comedogénica.

Las lociones y cremas son mezclas de aceites, alcoholes y otros ingredientes.

Los ingredientes emulsionantes y emolientes no siempre son amables con la piel. Algunos que deberían evitarse incluyen: Myristyl / Isopropyl Myristate, Isocetyl / Octyl / Isopropyl Stearate, Hexadecyl Alcohol y otros.

Las formulaciones a base de agua tienen menos probabilidades de obstruir los poros. Pero hay que tener cuidado con ciertos ingredientes a base de algas, como algas rojas y extracto de algas, que son limpiadores de sulfato y laureth. Todos estos se sitúan en lo alto de la escala.

Además, hay muchos productos recomendados por dermatólogos, hipoalergénicos y sin perfume. Estas características no significan inherentemente que un producto no obstruya los poros o que funcione para tu tipo de piel. así que es importante saber qué te funciona concretamente al elegir tus cosméticos, tanto de cuidado como de maquillaje.

Ácidos grasos: los componentes clave dentro de aceites y mantecas

Los 5 mejores sérums para pieles grasas

Los ácidos grasos como omega-3 y omega-6 son clave para una piel sana. Esto no solo es cierto para los alimentos ricos en estos ácidos grasos, sino también en aplicaciones tópicas de productos que los contienen. De hecho, los estudios han demostrado que los síntomas de la deficiencia de ácidos grasos esenciales pueden revertirse utilizando productos ricos en ácido linoleico.

Incluso se ha constatado que la aplicación tópica puede ser mejor que ingerir ácidos grasos cuando se trata de la salud de la piel. Muchos ácidos grasos que se ingieren tienden a oxidarse en el hígado antes de llegar a la piel. Eso hace que la aplicación tópica sea un sistema de suministro más eficiente para este ácido crítico.

Independientemente del tipo de piel, los ácidos grasos esenciales son importantes para su salud. Para quienes tienen la piel sana, la aplicación tópica de productos con ácidos grasos ayuda a proporcionar protección contra la radiación UV y las quemaduras solares, un paso crítico para prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y las arrugas.

Es bien sabido que la exposición excesiva a la radiación UV puede causar daño celular en la piel, incluida la inflamación y la supresión del sistema inmune en la piel misma. El envejecimiento prematuro es el resultado de la destrucción del colágeno en las células cutáneas y causa la pérdida de elasticidad, lo que conduce a líneas finas y arrugas. Los ácidos grasos ayudan a proteger e incluso pueden ayudar a revertir ese daño.

¿Qué ácidos grasos son los mejores?

Los aceites vegetales y de semillas tienen muchos tipos de ácidos grasos, pero dos son el enfoque principal para el cuidado de la piel: el ácido linoleico y el ácido oleico.

El ácido alfa linoleico (un omega-3) y el ácido linoleico (un omega-6) se consideran «ácidos grasos esenciales» porque el cuerpo no puede producirlos por sí solo.

El ácido oleico es producido por el cuerpo, por lo que no se considera «esencial».

Conocer la diferencia entre los ácidos grasos y cómo interactúan con la piel puede ayudarte a elegir el producto adecuado según tu tipo de piel.

Aceites con alto contenido en ácido linoleico

Si tienes imperfecciones o piel grasa, puedes pensar que necesitas usar solo productos sin aceite. Sin embargo la investigación muestra que las personas con acné tienen bajos niveles de ácido linoleico en los lípidos de la superficie de su piel. Agregar estos aceites ricos en ácidos grasos en particular por vía tópica puede ser la mejor manera de abordar este problema.

El ácido linoleico es un ácido graso esencial omega-6 no producido por el cuerpo. Tiene propiedades antienvejecimiento, protectoras de barrera, calmantes y equilibrantes, y es más adecuado para pieles grasas y propensas al acné.

La mayor proporción de ácido linoleico se encuentra en aceites como el de comino negro, onagra, cáñamo, semilla de uva, semilla de guayaba, maracuyá, semilla de papaya, nopal, semilla de calabaza, frambuesa roja, rosa mosqueta, cártamo, girasol, soja y aceite de germen de trigo.
Los aceites de borraja, ricino, cereza, chía, semilla de kiwi, granada y sésamo contienen ácido linoleico pero no en las mismas cantidades que los anteriores.

Aceites con alto contenido en ácido oleico

Mejores sérums para pieles grasas

El ácido oleico es un ácido graso omega-9, muy hidratante e ideal para pieles más secas.

Los aceites con alto contenido de ácido oleico pueden ayudar a las pieles secas y sensibles, reduciendo la reactividad de la tez. Funcionan eficazmente para revertir la respuesta inflamatoria en varias capas de la piel.

La proporción más alta de ácido oleico se encuentra en los aceites de almendras, albaricoques, aguacates, semillas de zanahoria, avellanas, nueces de macadamia, mácula, oliva, palma, espino amarillo y aceite de canola, así como en el cacao, el mango y la manteca de karité.
Los aceites de argán, abisinio, jojoba, salvado de arroz y tamanu contienen ácido oleico alto pero en cantidades menores, presentando perfiles más equilibrados en su composición.

Otros ácidos grasos importantes

  • Ácido láurico: propiedades antibacterianas y antiacné.
    Se encuentra en babasú, coco, semilla de dátiles y aceite de palma.
  • Ácido mirístico: propiedades de limpieza y lubricación.
    Se encuentra en babasú, palma y aceite de coco.
  • Ácido palmítico: propiedades calmantes, hidratantes, antienvejecimiento y protectoras de barrera cutánea.
    Encontramos un alto contenido de este en el baobab, la nuez de Brasil, la de macadamia, la palma, el maní o cacahuete, el salvado de arroz, el espino amarillo y el neem, así como la mantequilla mowrah.
  • Ácido palmitoleico: un ácido graso omega-7 con propiedades antienvejecimiento, cicatrizantes y rejuvenecedoras.
    Se encuentra en la macadamia y el aceite de espino amarillo.
  • Ácido esteárico: propiedades ricas e hidratantes, pero oclusivas, por lo que tiende a obstruir los poros de la piel propensa al acné.
    Se encuentra en el cacao, coco, mango, mowrah, y manteca de karité, así como en los aceites de neem y tamanu.
  • Ácido ricinoleico: un ácido graso omega 9 con propiedades antibacterianas y limpiadoras.
    Se encuentra únicamente en el aceite de ricino.
  • Ácido púnico: un ácido graso omega 5 con propiedades reparadoras, antiinflamatorias y antienvejecimiento.
    Se encuentra solo en el aceite de granada.
  • Ácido alfa-linolénico: un omega 3 y un ácido graso esencial que ayuda a la salud de la barrera cutánea.
    Se encuentra en la grosella negra, perilla, linaza, semilla de calabaza y aceite de soja.
  • Ácido gamma-linolénico: un ácido graso omega 6 que alivia la inflamación y promueve la síntesis de ceramidas.
    Se encuentra en la semilla de grosella negra, en el aceite de borraja y el de onagra.
  • Ácido eicosanoico: un omega 9 con propiedades calmantes que mejora las emulsiones y permeación.
    Alto contenido en los aceites de semilla de jojoba y meadowfoam (Limnanthes Alba).
  • Ácido beheénico: propiedades restauradoras, muy hidratantes y acondicionadoras, especialmente para el cabello.
    Se encuentra en la karanja.
  • Ácido erúcico: un omega 9 que proporciona una sensación sedosa (como la silicona) para una hidratación ligera.
    Alto contenido en aceites de abisinio y brócoli, moderado en aceites de semillas de jojoba y espuma de prado (meadowfoam).

Poros obstruidos: lo que necesitas saber

Ahora que hemos visto los aceites comedogénicos que obstruyen los poros, echemos un vistazo a cómo eso afecta a la piel. El principal resultado de los poros obstruidos es el acné.

Aquí vamos a ver no solo cómo tratar el acné, sino también cómo evitarlo con un uso adecuado de aceites.

Un poro obstruido o comedón da como resultado el desarrollo de una espinilla, que es, a su vez, el producto de la infección y/o la inflamación de la piel.

Los poros obstruidos provocan acné, que tiene lugar cuando las glándulas sebáceas de la piel comienzan a secretar aceite en cantidades superiores a las normales y la piel no puede eliminar esta grasa, moderar su producción ni procesarla.

Esto generalmente ocurre con mucha más frecuencia alrededor de la pubertad y a menudo las hormonas intervienen de forma activa en el proceso.

Las células muertas de la piel, que el cuerpo expulsa normalmente, también pueden obstruir los poros.

Es interesante observar que los poros obstruidos pueden afectar negativamente la piel incluso después de que el grano desaparezca y se resuelva el acné. Cuando el acné se reproduce continuamente, los poros se pueden dilatar, haciendo que otros poros se obstruyan, lo que provoca más bloqueo y acné.

La piel grasa es un caldo de cultivo de bacterias, que se encuentra en todos los tipos de piel. Agregar aceites comedogénicos exacerba el acné y ralentiza el proceso de eliminación. El tratamiento de los poros obstruidos y el acné es crítico, porque el acné severo no tratado puede causar cicatrices.

Los productos que contienen aceites junto con otros ingredientes no comedogénicos son buenos para las personas con piel grasa. Si tienes la piel grasa, debes evitar los aceites que tienden a obstruir los poros, como el aceite de coco, el aceite de germen de trigo y otros con un alto contenido de ácidos grasos oleicos.

Los aceites que son buenos para usar si tienes piel grasa incluyen aceite de semilla de uva, de rosa mosqueta, de onagra, de jojoba y otros ricos en ácidos grasos linoleicos.

Aplicando la escala comedogénica a cada tipo de piel

5 mejores sérums para pieles grasas

Una de las claves para determinar qué ingredientes en la escala comedogénica usar sin duda, es conocer tu tipo de piel.

Hay cinco tipos principales de piel , que incluyen piel normal, seca, grasa, sensible y mixta.

Gran parte de esta calificación es subjetiva, porque no existe una clasificación científica de los tipos de piel. Se basa en la observación y la evaluación.

Dado que hay tantos tipos y necesidades diferentes, es importante probar cosas diferentes y encontrar lo que mejor le va a cada una. Utiliza los productos durante al menos un mes para evaluar cómo reacciona tu piel, siempre y cuando no te provoquen ninguna reacción adversa o un manifiesto empeoramiento.

Piel normal

La piel normal no es particularmente seca ni grasa. Los poros son generalmente pequeños, el cutis no presenta brillos ni tiende a agrietarse o escamarse. Por lo general, presenta pocas arrugas o líneas de expresión.

Si tiene una piel normal, debe usar productos que no eliminen los aceites naturales de su piel. En cambio, deben hidratarse, ayudando así a reducir las líneas y arrugas. Los limpiadores deben limpiar eficazmente sin químicos fuertes.

Con la piel normal, las consideraciones clave son la hidratación ligera y el mantenimiento del equilibrio de la piel. Un aceite equilibrado en ácidos grasos oleico y lineoico es ideal.

Los principales aceites para la piel normal incluyen aceite de argán, aceite de semilla de uva, aceite de semillas de cáñamo, aceite de jojoba , aceite de pepita de cereza, mantequilla de mango, aceite de granada, aceite de cártamo, aceite de espino amarillo, escualeno, aceite de girasol y manteca de karité.

Piel seca

La piel seca produce sensación de tensión en la superficie, y es a menudo escamosa o tiene parches o zonas resecas.

Las personas con piel seca generalmente tienen poros que son casi invisibles. Hay muchos factores que causan la piel seca, desde la herencia y la genética hasta el clima y el entorno.

Si tienes la piel seca, es esencial que te hidrates regularmente; deberás evitar los limpiadores fuertes, limitar la exposición a agua caliente, bien sea en duchas o baños, usar un buen humidificador en tu casa y considerar el uso de productos que contengan humectantes como el ácido hialurónico, ya que es un imán para la humedad.

Debes usar aceites con alto contenido de ácido oleico, ya que ayuda a reducir la inflamación.

Las mejores opciones incluyen aceite de oliva , aceite de aguacate , aceite de almendras, aceite de avellanas, aceite de oliva, aceite de moringa, aceite de neem, aceite de perilla, aceite de pistacho y aceite de argán.

Si tu piel está extremadamente seca, considera la manteca de karité, la de cacao, la de kokum o el aceite de mango.

Piel grasa

La piel grasa a menudo está marcada por una cantidad excesiva de sebo que origina brillo en la cara, a veces emparejado con brotes de acné que pueden ser desde ligeros a muy severos.

La piel grasa puede tener su origen en la genética, cambios hormonales frecuentes y otros factores que provoquen o empeoren la producción de grasa.

Desafortunadamente, las personas con piel grasa son propensas a brotes de acné que pueden incluir espinillas, puntos negros y pústulas.

En el lado positivo, si tienes la piel grasa, tienes ventaja en cuanto a la aparición de signos de envejecimiento. Tendrás menos arrugas y tu piel parecerá envejecer más lentamente, a la vez que la cantidad de grasa tiende a moderarse con el tiempo.

Aunque parezca contradictorio, si tienes la piel grasa necesitarás usar una crema hidratante tanto o más que los otros tipos de pieles. De lo contrario, tu dermis puede comenzar a producir sebo adicional, lo que podría empeorar el acné.

Los aceites que tienen altos niveles de ácido linoleico son los más apropiados para la piel grasa.

Las mejores apuestas incluyen aceite de semilla de mora, aceite de semilla de arándano, aceite de bayas de goji, aceite de semilla de cáñamo, aceite de jojoba, aceite de cártamo, aceite de onagra, aceite de semilla de uva, aceite de semilla de fresa, aceite de semilla de sandía y aceite de rosa mosqueta.

Piel sensible

El enrojecimiento, picazón, ardor y piel demasiado seca son características de la piel sensible, aunque las pieles muy grasas también pueden presentar o desarrollar esta condición, sobre todo cuando tienes declarada la guerra sin tregua al sebo y todo lo que se le parezca.

Las personas con piel sensible pueden experimentar episodios de rosácea, dermatitis de cualquier tipo (de contacto, seborreica, etc.) y otras enfermedades de la piel.

Tienen que evitar los irritantes comunes como los sulfatos que se encuentran en la mayoría de los champús y jabones; productos con fragancias y ácidos fuertes.

Los aceites puros pueden ser grandes humectantes simples para pieles sensibles, ya que no tienen aditivos ni fragancias con los que lidiar.

Para pieles sensibles secas hay que considerar aceites como el de almendras, el de semilla de grosella negra, el de marula, el de semilla de papaya, el de semilla de durazno y el de tamanu.

Para pieles sensibles y grasas, prueba el aceite de borraja, el de semilla de uva, el de avellana, el de semilla de espuma de prado o el de semilla de sandía.

Piel mixta

La piel mixta puede aparecer seca y escamosa en algunas zonas y grasa en otras, generalmente en la llamada zona T: frente, nariz y mentón. Este tipo de piel tiene dos tipos diferentes de necesidades, y es el tipo de piel más común.

Hay muchas variaciones, desde pieles grasas y normales a pieles muy secas y muy grasas a la vez.

Si tienes de piel mixta puede resultarte difícil encontrar un solo producto que satisfaga tus necesidades. Probablemente necesites usar dos, uno para tus áreas grasas y otro para las áreas secas y escamosas de tu piel.

Para este tipo de pieles es clave usar aceites con propiedades que aborden tanto la piel seca como la piel grasa.

Los aceites beneficiosos para ambos tipos incluyen aceite de albaricoque, aceite de semilla de comino negro, aceite de semilla de frambuesa negra, aceite de semilla de borraja, aceite de onagra, aceite de moringa, aceite de nuez, aceite de tuna, aceite de salvado de arroz y aceite de argán.

El aceite de jojoba es una opción muy popular para todo tipo de piel (como habrás visto), ya que reduce la inflamación, ayuda a desatascar los poros obstruidos y modula la producción de sebo.

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