Las manchas en la piel son una tortura que no tiene edad, ni sexo tanto hombres como mujeres pueden sufrirlas. Prácticamente nadie se libra de ellas, sobre todo a partir de una determinada edad.

Cuando tenemos más de 20 años es difícil que el sol no haya dejado señales sobre nuestro cutis, en forma de pecas, manchitas blancas, etc.

Y es que el sol es el responsable de la mayoría de esas máculas que nos molestan pero son solo un problema estético, siempre y cuando no hayamos abusado indiscriminadamente de él, en cuyo caso, pueden ser un aviso bienvenido de que tenemos que empezar a tomarnos en serio la protección solar y la forma en que nos exponemos al sol.

Para prevenir este tipo de manchas, existen muchos productos, desde los protectores solares (que sepas que por debajo de un SPF de 50 protegen poco, tirando a nada), hasta las hidratantes con protección, pasando por el maquillaje con SPF, etc.

Y para eliminar las que ya han aparecido, también contamos con un cantidad ingente de productos, que prometen hacer desaparecer cualquier mácula sobre nuestra piel y devolver a nuestro rostro un aspecto uniforme, limpio y fresco (la piel castigada por el sol pierde resplandor y tiende a ser mate).

Entre estos productos destacan los sueros antimanchas, por su fama, merecida, de hacer muy bien su trabajo.

Antes de comenzar os dejo por aquí una selección de las mejores opciones de sueros antimanchas del mercado, para que podáis elegir la que más os guste.

¿Qué es un sérum antimanchas?

El sérum es un cosmético que está a caballo entre los productos anteriores y los tratamientos: por sus características únicas, tiene una capacidad de arreglar problemas cutáneos que las cremas y demás afeites ni siquiera pueden soñar.

Estas características son:

  • Es un producto no graso, cuyas moléculas son tan pequeñas que traspasan la barrera de la epidermis sin problemas, rápidamente, y llegan a las capas más profundas de la epidermis y la dermis.
  • Tiene una elevada concentración de principios activos, que en algunos casos puede superar el 70 %.
  • La potencia de estos principios activos, también muy elevada.
  • La mezcla de ingredientes, que si está bien hecha consigue que entre ellos se potencien y mejoren sus resultados. Uno de los activos más utilizados es el ácido hialurónico.
  • Todo ello le permite hacer, a fondo, un trabajo de recuperación cutánea y de reactivación de las funciones de la piel que, por cualquier causa, desde la edad hasta las condiciones particulares de cada una, han dejado de desempeñarse óptimamente.
  • Se usa en cantidades muy pequeñas, apenas unas gotas

En el caso concreto de los sueros antimanchas, estos son perfectos para conseguir, de forma paulatina, no traumática y sin riesgos, que el tono de nuestra piel vuelva a verse igualado, a la vez que restituyen una apariencia fresca, joven y descansada.

Los hombres también deben usar un suero, ya que es un producto necesario para todos sin importar el género, como ya decíamos al principio.

¿Para que sirve?

Sérum para manchas

El suero es un aliado magnífico, pero no es un fabricante de milagros. Puede eliminar máculas superficiales, no muy enraizadas (éstas pueden ser más o menos profundas, dependiendo de muchos factores, que incluyen desde su origen hasta su antigüedad), y suavizar mucho las más afianzadas.

De entrada, ten claro que si quieres resultados tendrás que ser constante, no solo en el uso del sérum, sino en el cuidado de tu piel. De nada servirá que utilices un suero antimanchas si no te proteges del sol a diario, sea la época del año que sea y haga el tiempo que haga, por ejemplo.

Ninguna piel está a salvo de los efectos de los rayos UV, que, además, son acumulativos, de forma que cuando aparecen en la superficie, suelen indicar un daño más profundo del que creemos poder detectar (posiblemente hayas oído hablar de las lámparas de luz negra, o incluso hayas visto cómo detectan los daños en las capas no visibles de la piel, en la televisión o en Internet).

Así que lo primero es responsabilizarte de tu cuidado y hacerlo a diario, desde ya.

Es importante dejar claro que, aunque algunos ingredientes de los sérums son fotoprotectores y mejoran las defensas de la piel frente al sol, ningún suero puede evitar los daños solares, ya que trabajan en las zonas internas del cutis: se necesita un producto que impida que los rayos UV y cualquier otro tipo de radiación nociva alcance la piel, un producto que haga efecto pantalla, es decir, que rechace los rayos, como lo hacen los protectores. Por eso mismo, siempre han de ser los últimos que nos apliquemos, encima de la crema hidratante y antes del maquillaje.

Lo preferible es utilizar un protector sobre la crema, en vez de una crema que lo incorpore, porque el efecto del primero no dura todo el día y hay que aplicarlo varias veces, cada dos, tres o cuatro horas, dependiendo del producto para asegurar el mejor rendimiento.

En cuanto al maquillaje, si tiene SPF, mejor, pero tampoco es suficiente.

Hay protectores en forma de bruma para aplicar sobre el maquillaje -recuerda que una sola aplicación no es suficiente para todo el día-, y también te lo puedes poner sobre este, no extendiéndolo, sino depositándolo con una suave presión. Eso sí, asegúrate de cubrir todo el rostro, el cuello y, en general, cualquier parte de tu cuerpo expuesta al sol.

Así que, dependiendo de tus máculas, el suero podrá eliminarlas o difuminarlas siempre y cuando tú también hagas el trabajo que te corresponde.

Para aprender a aplicar bien el sérum, os dejamos aquí la guía definitiva.

¿Cómo trabaja un sérum antimanchas?

Son muchos los ingredientes que puede incorporar un suero para acabar con los paños de forma definitiva y radical, y, de nuevo, tendrás que elegir unos u otros según tu problema, tu tipo de piel y la hora del día en que lo utilices, porque algunos reaccionan con la luz solar, y están indicados solo para uso nocturno.

Los ingredientes más comunes son:

  • Aclarantes o despigmentantes.

Como su propio nombre indica, aclaran la piel y uniforman el tono, gracias a su efecto sobre la producción y acumulación de melanocitos.

  • Exfoliantes. 

Ingredientes que van eliminando las capas de piel suavemente, estimulando la renovación celular y facilitando la aparición de piel nueva y libre de máculas.

  • Antioxidantes.

Fundamentales para prevenir la aparición de radicales libres que debilitan o/y destruyen la membrana celular, dejando a al piel indefensa frente al sol y otros agentes externos.

Por aquí encontraréis más información sobre los sueros antioxidantes. 

Sérum contra las manchas

  • Regeneradores. 

Imprescindibles para reactivar las funciones cutáneas deterioradas, estimular la renovación celular y garantizar que esta se lleva a cabo en las mejores condiciones para que nuestra nueva piel esté libre de manchas.

  • Antiinflamatorios.

Las reacciones inflamatorias, aunque sean a nivel celular, microscópico y no detectable a ojo, son la consecuencia de los ataques que la piel sufre, pero también son causa de muchos problemas, si no se atajan. Por suerte, muchos de los ingredientes que se utilizan para tratar la piel tienen efectos antiinflamatorios importantes.

  • Protectores.

Que no fotoprotectores. Pero una piel manchada es una piel dañada, y necesita protección frente a agresiones del exterior, para poder empezar a hacer su trabajo sin injerencias no deseadas.

  • Fotoprotectores. 

Son ingredientes que van reparando profundamente el daño solar y refuerzan la piel frente a las agresiones de los rayos UV. No protegen como lo hace una crema solar, por lo que esta será siempre necesaria, pero sí hacen un estupendo trabajo combinado con ellas: mientras la crema impide que la radiación alcance la piel, el fluido va sanándola desde dentro.

Con una combinación adecuada de este tipo de ingredientes, que variará en función de las necesidades de cada piel, el sérum irá deshaciendo el daño producido, estimulando y reactivando los procesos naturales de la piel, eliminando la piel deteriorada y facilitando la creación de piel nueva y sana.

¿Cuándo utilizar un sérum antimanchas?

La respuesta no es muy difícil ni muy larga: cuando tengas máculas que solo puedan se consideradas como tales, es decir, señales oscuras o claras en la piel que no obedezcan a ninguna enfermedad concreta y tratable médicamente.

Están indicados para paños por exceso o defecto de pigmentación. Cualquier imperfección de origen desconocido o patológico (provocado por alguna enfermedad, infección, etc.) debe ser diagnosticada y tratada. Si, eliminada la causa, quedan manchas en la piel, entonces sí es el momento de quitarlas con un suero.

Eliminar las máculas con un sérum no es un proceso inmediato, pero sí es muy seguro, da resultados permanentes si te cuidas (ya sabes: lo de la exposición al sol, sobre todo), dejará fantásticos beneficios colaterales en tu piel, que mejorará mucho en otros aspectos, y no te resultará caro. Recuerda que el sérum se utiliza en dosis muy pequeñas y cunde mucho.

¿Dudas? El médico o el dermatólogo te dirán si tus imperfecciones obedecen a alguna patología o son simplemente una alteración de la pigmentación, que es cuando un fluido antimanchas está indicado y hará su mejor y más espectacular trabajo.

Si tienes piel atópica, algún tipo de dermatitis, acné, etc., encontrarás sueros adecuados para tratar cada una de esas condiciones (pieles sensibles, grasas, secas, mixtas, con acné…), pero no son situaciones en las que lo adecuado sea un sérum antimanchas.

Conclusiones

  • El suero antimanchas es una excelente solución para mejorar la piel, sin correr ningún tipo de peligro ni tener que temer a los efectos secundarios.
  • Comprueba que tu sérum no es incompatible con la exposición solar: ante la duda, úsalo solo por la noche, y deja para el día uno más suave, que favorezca y apoye el trabajo del nocturno sin riesgos.
  • Cualquier producto que utilices será inútil si no cuidas tu piel, poniendo especial atención al sol (insistimos en el SPF 50+, porque los inferiores no hacen bien su trabajo como pantalla).
  • Sé paciente, no te fíes de promesas milagrosas ni intentes acelerar los procesos abusando de tu fluido. Los resultados no van a gustarte.
  • Si un sérum te produce irritación u otra reacción adversa, cambia de fórmula. Por muy antimanchas que sea un suero no debe, en ningún caso, dañarte o molestarte.
  • Los tratamientos muy agresivos y/o frecuentes pueden producir máculas en la piel: desde un exceso de higiene, que se cargue las defensas naturales, hasta mascarillas o exfoliantes muy continuados.
  • Hay ingredientes que, a dosis adecuadas, son seguros a la exposición al sol o la luz, pero acumulados dejan de ser seguros. Si utilizas varios cosméticos que los contengan, la suma de estos ingredientes en ellos puede superar los niveles de seguridad. Es un problema del que no suelen advertir las firmas cosméticas, pero que es real y hay que tener en cuenta.
  • Asegúrate de que no hay ninguna otra causa para tus paños, porque, de no eliminarla, no conseguirás acabar con ellos.
  • Las máculas que no son oscuras ni claras (las hay de todos los colores, desde rosas o rojas a azules, pasando por amarillas) suelen obedecer a patologías puntuales o crónicas de la piel, y no debes intentar suprimirlas sin consultar con un dermatólogo o tu médico de cabecera. Cuando la enfermedad o infección que las cause esté curada, será el momento de acabar con las manchas que puedan haber quedado, que serán, casi siempre, un problema de hiper o hipopigmentación, dando lugar a máculas demasiado oscuras o claras. Esa será la ocasión ideal para recurrir a un sérum antimanchas.
  • Si tienes dudas o preocupación por cualquier anormalidad en tu piel, consulta con el médico.
  • Recuerda que cuanto antes pongas solución, más fácil será y menos tiempo tardarás en volver a la normalidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *