aceite coco arrugasEl aceite de coco lleva usándose desde hace muchos años por culturas en las que este alimento crece de forma autóctona, por lo que les es realmente fácil producirlo de igual forma que pasa con el de oliva en toda la zona del Mediterráneo.

El motivo por el cual se ha expandido tanto en los últimos años por todo el mundo es gracias a los beneficios que aporta al ser usado para infinidad de propósitos. Uno de sus usos más conocidos, sin tener en cuenta el aspecto culinario, es su aplicación como mascarilla para el pelo, pero también se usa mucho como remedio para las arrugas.

Cualquier mujer que empiece a tener arrugas o líneas de expresión en su cara busca soluciones y remedios naturales para eliminar las marcas que el tiempo está dejando en su rostro, la pregunta aquí es clara ¿el aceite de coco realmente funciona para las arrugas? Vamos a analizarlo en profundidad.

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Aceite de coco y arrugas

En primer lugar debemos tener claro que las arrugas aparecen en nuestro rostro de forma natural con el paso de los años, pero es cierto que se pueden reducir o llegar a retrasar su aparición con una buena rutina facial y productos de calidad.

Hay que ser claros, el coco es un gran aliado para tener una rutina facial completa pero no es el producto más efectivo para reducir las arrugas por sí solo. Esto es sencillo, en una rutina facial hacemos uso de muchos productos, entre los cuales están el desmaquillante, los tónicos faciales, las cremas hidratantes y el contorno de ojos.

Sustituir todos estos productos únicamente por el aceite de coco sería un error muy grave, ya que estaríamos aplicando un exceso de grasa en nuestra cara para limpiarla, hidratarla y mantenerla joven, provocando que aparezcan granos o incluso que se taponen muchos poros dando como resultado problemas cutáneos.

Cómo se puede comprobar a simple vista, estaríamos privando a nuestra piel de muchos ingredientes esenciales que vienen incorporados en las cremas faciales hidratantes, cómo son las vitaminas, el colágeno y demás.

No obstante, usado de forma idónea puede ayudarnos a completar la rutina facial y conseguir un buen resultado.

Una forma perfecta para introducir la grasa de coco en nuestra rutina antiarrugas es aplicarlo en sustitución del desmaquillante.

Efectivamente, la gran mayoría de desmaquillantes bifásicos incorporan en su composición aceites, por lo tanto, no sería tan descabellado sustituir esos desmaquillantes por el coco.

Por lo tanto, para empezar la rutina con este producto, lo ideal es usar un algodón y sumergirlo en el aceite, en caso de ser invierno el ingrediente estará en fase sólida y deberás ayudarte de una cuchara para coger una pequeña porción.

Una vez tenemos el algodón impregnado lo pasamos por nuestro rostro de igual forma que haríamos con un desmaquillante cotidiano. La primera vez que lo uses de esta forma podrás comprobar en primera persona la facilidad con la que retira el maquillaje sin problemas.

Cuando tenemos la piel desmaquillada, notaremos que está algo aceitosa, por lo tanto debemos pasar a limpiarla con ayuda de un jabón facial o bien con un tónico.

Finalmente, una vez tenemos completamente libre nuestra piel de maquillaje y exceso de grasa, es cuando pasaremos a aplicar la crema hidratante antiarrugas y el contorno de ojos.

Este es un ejemplo de cómo usar correctamente el aceite de coco para que nos ayude a eliminar las arrugas de nuestro rostro, lo importante aquí es combinar las propiedades del coco con los demás productos de cosmética para conseguir resultado óptimos.

¿Qué aceite de coco debo comprar?

aceite coco

Una vez sabemos cómo usar correctamente el ingrediente para que ayude en nuestra rutina facial para mantener a raya las arrugas, es momento de aclarar un punto importante, no todos los aceites de coco son iguales y pueden usarse en la cara.

Para comprender la diferencia que puede haber entre los distintos aceites que se comercializan hay que entender el proceso mediante el cual se obtiene.

Lo cierto es que se trata de un proceso sencillo de pocos pasos:

  • Retirar la piel y cáscara del coco
  • Cortar la carne blanca en trozos pequeños
  • Lavar en profundidad los trozos para eliminar impurezas de la cáscara
  • Secar el coco en hornos
  • Prensar los trozos de coco a una temperatura baja, lo que se conoce como prensado en frío

Mediante estos sencillos pasos es como se obtiene el aceite de coco puro de primer prensado, esto es muy importante, pues sólo este producto es el que nos servirá para aplicarlo en nuestro rostro.

Para estar segura de que ingrediente compras fíjate en la etiqueta, si no está indicado que se ha obtenido a partir del primer prensado en frío, no lo compres pues estás ante un producto que se ha obtenido a partir de prensados posteriores a los cuales se les añaden aditivos para extraer lo poco que pueda quedar de aceite en el coco.

Para terminar sólo queda decir que el uso de este ingrediente está totalmente recomendado, igual que el aloe vera, otro producto beneficioso para la piel.

El problema viene cuando muchas mujeres desean llevar un estilo de vida más natural, haciendo sus propias cremas caseras, y acaban evitando cualquier producto cosmético por miedo a que tenga ingredientes dañinos para su piel o no sean eco friendly.

Esto está resuelto gracias a que muchas marcas que están sacando al mercado productos como cremas hidratantes antiarrugas fabricadas únicamente con productos naturales, como la de Nezeni Cosmetics y de producción orgánica, por lo que no debe tenerse miedo a probarlas y combinarlas con aceites naturales, cómo es el caso del aceite de coco.

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