Piel e hidratación son dos términos indefectiblemente unidos.

La hidratación es el cuidado básico e imprescindible de la piel: si no quieres hacer nada más, al menos debes hidratar tu piel a diario.

Las cremas hidratantes no son suficiente, porque no llegan a las capas profundas de la piel, donde la hidratación tiene su origen y donde hay que trabajar para que la propia piel sea capaz de mantener sus niveles y optimizarlos: necesitamos un sérum.

Aquí tienes los mejores a la hora de hidratar de verdad. No consideramos ni por un instante los más conocidos y publicitados si no están hechos con ingredientes naturales y no peligrosos, y la mayoría de las marcas más famosas no cumplen con estos mínimos que nosotros exigimos a nuestros cosméticos.

Nezeni Sérum con Vitamina C

Nezeni Sérun con Vitamina C

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Ya estábamos enamorados del Sérum Antiedad de Nezeni, así que estamos encantados con este de vitamina C que es todo un baño de hidratación para la piel.

Un sérum de base acuosa con pocos ingredientes activos pero en cantidades importantes (como demuestra su posición en el INCI) que, además de cuidar la piel integralmente, inciden en la hidratación, y juntos conforma una potente mezcla que consigue devolver volumen y luminosidad a la piel, eliminando arrugas y líneas de expresión.

INCI:

Aqua, Propanediol, Glycerin, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Ascorbyl Glucoside, Hydrogenated Ethylhexyl Olivate, Tromethamine, Sodium Hyaluronate, Biosaccharide Gum-1, Trisodium Ethylenediamine Disuccinate, Acacia Senegal Gum, Xanthan Gum, Lecithin, Caprylyl Glycol, Ethylhexylglycerin, Hydrogenated Olive Oil Unsaponifiables, Sodium Carrageenan, 1,2-Hexanediol, Potassium Sorbate, Sodium Benzoate, Sea Salt, Parfum, PEG-40 Hydrogenated Castor Oil, Sodium Acrylates Copolymer, Phenoxyethanol.

Como vehículos utiliza, además del agua, el propanediol y la glicerina, ambos de origen natural. Son grandes humectantes que aportan elasticidad a la piel y la recubren con una película que atrae y retiene la humedad.

Les sigue el extracto de aloe (gel de aloe) que hidrata la piel en todos sus estratos. Pero sus propiedades van mucho más allá: es aniinflamatorio, inmunomodulador, regenerador, estimulador de la renovación celular, limpiador, antiséptico y cicatrizante. Apto y perfecto para todo tipo de pieles, está especialmente indicado para tratar las más sensibles y delicadas.

El siguiente ingrediente es la estrella de este sérum, la vitamina C en forma de un derivado muy estable (ascorbil glucósido) que al llegar a la piel se transforma en vitamina C pura (ácido ascórbico) sin presentar los problemas de estabilidad y oxidación de esta.

Es uno de los mejores hidratantes naturales cuyas capacidades se multiplican cuando está asociada al ácido hialurónico. Como el aloe y como cualquier ingrediente que valga la pena, no cumple una única función y está llena de propiedades magníficas: es antioxidante y retrasa -incluso revierte- los efectos de los radicales libres;  estimula la síntesis de colágeno, devolviendo tersura al cutis; tiene un efecto astringente suave pero continuo, ayudando a las pieles grasas y/o con acné, pero sin efectos resecantes para el resto; es exfoliante, limpiadora y antiséptica; es antiinflamatoria; mejora las defensas cutáneas; es cicatrizante, regeneradora, protege de los rayos UV y mejora la habilidad de la piel para luchar contra el fotoenvejecimiento; regula la producción de melanina, aclarando manchas (incluso suprimiéndolas) y evitando su aparición; uniforma la superficie del cutis colaborando en la eliminación de marcas y cicatrices.

¿Por qué limitar un sérum hidratante a la hidratación si puedes tener uno que no deje ningún rincón de tu piel sin tratar, mejorándolo? 😜 Y más cuando se trata de un ingrediente que ilumina el rostro y le devuelve un aspecto espléndido. 

El aceite de oliva hidrogenado  y el aceite de oliva hidrogenado no saponificable son los dos únicos ingredientes de un compuesto conocido (y registrado) como Plantasens®, un derivado del aceite de oliva que mantiene las mejores características de este pero haciéndolo aún más compatible con con la piel. Rico en ácidos grasos esenciales, es la alternativa natural y segura a las siliconas: suaviza, hidrata, protege y cuida de especial y efectivamente la capa córnea y el manto hidrolipídico.

Tenemos ácido hialurónico como tal y un precursor de este cuya función es estimular y mantener la producción propia de la piel, retrasando su decadencia y, por lo tanto, el envejecimiento y la deshidratación en algunas de sus manifestaciones más evidentes, como lo son la aparición de arrugas, la flacidez y la pérdida de densidad de la dermis.

El ácido hialurónico lo produce el cuerpo, pero con el tiempo lo hace en menor cantidad y de forma menos eficiente, de ahí la importancia del precursor de AH.

Hidrata como casi ninguna otra sustancia, es antiinflamatorio, levemente exfoliante (como todo ácido), ayuda a la renovación celular, contribuye a aclarar las manchas y, en el caso del precursor, tiene un efecto inmediato, aún más rápido que el del AH, que se afianza a las dos semanas.

El Biosaccharide Gum-1 es el nombre por el que aparece en el INCI un producto conocido como Fucocert®(también registrado), un polisacárido que se obtiene mediante la fermentación de bacterias de sustratos vegetales. Compuesto por varios azúcares que la piel tiene de forma natural, es un potente hidratante (recuerda que unido a otros todos se vuelven más activos, potentes y efectivos) que reduce la inflamación y las respuestas alérgicas, regenera la barrera cutánea e impulsa la renovación celular.

Este es un sérum que transforma la piel desde el primer momento, por la feliz combinación de ingredientes: suave al tacto gracias al aceite de oliva hidrogenado, lisa y jugosa gracias al ácido hialurónico y los polisacáridos, muy luminosa y cada vez más uniforme gracias a la vitamina C.

Crea una película invisible y no obstructiva que mantiene la hidratación en niveles óptimos, alisa la piel dejándola tersa y sedosa y la protege. 

Hay que añadir que funciona para todo tipo de pieles, es no comedogénico, hipoalergénico y está dermatológicamente testado. 

Por su formulación baja en conservantes tiene una caducidad de dos años en cerrado, pero si lo pruebas ten la seguridad de que no le darás tiempo a caducar, porque te conquistará.

Solo se puede adquirir online, bien en la web de Nezeni.com o en Amazon (siempre algo más caro).

Pai Skincare Back to Life Sérum

Pai Skincare Back to Life Sérum

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El nombre de este sérum es toda una declaración de intenciones: Vuelta a la vida (Back to live). Un sérum de ingredientes  naturales.

Así pues, toda el propósito de este producto está centrado en recuperar la piel deshidratada, que puede ser cualquiera, incluidas las grasas y las muy grasas (si es tu caso, tienes que saber que la deshidratación empeora la condición grasa y todos los inconvenientes que la acompañan: acné, granos, brillos, etc.).

INCI: 

Aqua, Glycerin, Lactobacillus Ferment, Cocos Nucifera Fruit Extract, Simmondsia Chinensis Seed Oil, Hyaluronic Acid, Kunzea Pomifera Fruit Extract, Syzygium Luehmannii Fruit Extract, Tasmannia Lanceolata Fruit Extract, Sodium Levulinate, Lysolecithin, Sclerotium Gum, Sodium Anisate, Xanthan Gum, Pullulan, Helianthus Annuus Seed Oil, Jasminum Grandiflorum Flower Extract, Litsea Cubeba Fruit Oil, Pelargonium Graveolens Oil, Lactic Acid, Tocopherol, SilicaCitral, Geraniol, Citronellol, Limonene, Linalool.

De nuevo una base acuosa con glicerina y aceite de coco a la que sigue directamente el fermento lactobacilus, un probiótico.

Tanto la glicerina de origen vegetal como el aceite de coco son hidratantes y humectantes biocompatibles que facilitan la penetrabilidad del suero.

Los probióticos son relativamente nuevos en cosmética. Existen pocos estudios realizados, que son más que prometedores, pero no hay todavía una prueba indiscutible de sus beneficios.

Parece que equilibran la flora cutánea, mejoran mucho (incluso mucho más que el ácido salicílico) las pieles con acné, limpiando profundamente los poros, son antimicrobianos, antiinflamatorios y protegen de las agresiones externas. Sin duda toda una apuesta de esta marca.

Nos interesa el ácido hialurónico, y nos interesa no solo porque es hidratante y, quizá, el mejor, sino porque está muy al principio de la lista, lo que significa que el adjetivo «hidratante» no es un mero adorno. Muchos sérums que presumen de AH lo tienen tan al final del INCI que, claramente está para cubrir el expediente, pero no puede tener verdaderos efecto en la piel, porque apenas hay trazas en las fórmulas. Afortunadamente, no es el caso.

Ya hemos explicado las bondades de este ácido, que es prácticamente el único principio activo de este sérum. El resto de los ingredientes son conservantes, estabilizantes, depuradores de la fórmula, y tenemos que explicar bien esto.

Un sérum con base acuosa y una generosa cantidad de AH, como el que nos ocupa (o el de Nezeni también, sin ir más lejos), necesita conservantes porque los sérums acuosos son terriblemente susceptibles a la contaminación microbiana de todo tipo y la proliferación de vida indeseada.

Hay que encontrar el equilibrio para garantizar los mejores resultados en este sentido, de ahí la variedad de ingredientes destinados a este fin. Pero son todo no solo naturales, sino especiales por sus beneficios para la piel, es decir, que sirven para cuidar tanto el producto como el cutis (como ocurre con cualquier sérum natural que se precie).

En este caso la labor de control se deja sobre todo en manos de aceites y esencias llenas de propiedades magníficas, como una gran biocompatibilidad con la piel, capacidades regeneradoras, protectoras, antiinflamatorias… y, sí, claro, muy hidratantes.

Lo que nos ofrecen con este sérum es un tratamiento hidratante de choque a base de ácido hialurónico de calidad.

La ventaja es que puedes usarlo solo o mezclarlo con otros sérums para convertirlos en grandes hidratantes (pero mézclalo en cada uso, no se te ocurra mezclar dos sérums distintos en un solo envase). No te aconsejamos añadirlo a la crema porque, al no tener la capacidad de penetración de un sérum, puede que desperdicies muchas de las ventajas de este.

Por supuesto que debes ponerte una crema hidratante sobre el sérum y más cuando el problema a solucionar, o uno de ellos, es la falta de hidratación.

Los últimos ingredientes del listado son fragancias y pueden resultar irritantes, así que pruébalo antes de ponerlo en todo el rostro.

Es fluido y no graso, penetra bien y deja cierta sensación tensora sobre la piel. El uso continuado consigue revertir la deshidratación pero no es algo que puedas apreciar realmente en una o dos aplicaciones, así que te recomendamos ser constante, porque da muy buenos resultados en pieles deshidratadas.

Si tu piel es seca, tendrás que complementarlo con una hidratante u otro suero que aporte los lípidos que necesitas.

Insistimos en que es importante que remates con una crema, para sellar y permitir que el AH vaya rellenando y reparando la piel desde dentro.

Envase y sistema de dosificación son más que correctos, aunque tratándose de sérums siempre preferimos, por este orden, envases opacos o de cristal oscuro, que aíslan de la luz mejor que el cristal mate.

Naobay Detox Sérum

Naobay Detox Sérum

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Un sérum con ingredientes naturales, discreto y modesto que, sin embargo, funciona muy bien. No pretende revolucionar el concepto de sérum, sino dar una solución a la deshidratación a un precio asequible.

INCI:

Aqua, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Glycerin, Sclerotium Gum, Argan Oil Polyglyceryl-6 Esters, Viola Odorata Flower/Leaf Juice, Croton Lechleri Resin Extract, Caesalpinia Spinosa Fruit Extract, Kappahycus Alvarezii Extract, Vaccinium Myrtillus Leaf Extract, Sodium Hyaluronate, Potassium Sorbate, Sodium Benzoate, Benzyl Alcohol, Propanediol, Dehydroacetic Acid, Xanthan Gum, Citric Acid, Parfum.

Pues sí, claro, otro más con base acuosa, y otro más que añade a esta el aloe vera para aprovechar todas sus ventajas.

El aceite de argán proporciona un completo cuidado para la piel y facilita la penetración de los activos. Además, es muy hidratante y nutritivo, gracias a su elevado contenido en ácidos grasos, vitamina E y antioxidantes, por citar algunos de sus muchos beneficios para la piel. Es no comedogénico y biocompatible con el sebo natural de la piel como pocos.

Después tenemos una suma de extractos vegetales (esencias) que crean un producto capaz de cuidar la piel en varios aspectos, haciendo hincapié en la hidratación y la desintoxicación. No destaca ninguno de ellos en especial ya que el objetivo es conseguir una sinergia que haga de este un sérum único. Y lo es.

Hay una apuesta clara por los ingredientes antioxidantes y regeneradores.

Como hemos dicho, va a lo seguro, a lo que funciona, así que no le falta el ácido hialurónico y los conservantes (naturales) necesarios para asegurar su durabilidad.

Tiene tacto de gel y penetra muy bien, dejando el cutis fresco y sereno. Tiene un efecto tensor que debe, en gran medida, al aloe. No es raro que los sérums dejen esta sensación. No olvides que un sérum no es una crema hidratante: ni siquiera un sérum hidratante lo es, y su cometido es llevar los activos al interior de la piel.

Para mejorar las sensaciones en la superficie, añade una hidratante después de que el suero se haya absorbido por completo.

Es no graso y no deja residuos pringosos ni incómodos. Puesto que contiene perfume y ácido cítrico, pruébalo para asegurarte de que no irrita tu piel.

Como con todos, tienes que usarlo durante al menos un mes para notar verdaderos cambios, pero tu piel lo va a agradecer.

Envase y aplicador correctos.

Dr. Organic Dead Sea Mineral Hydrating Radiance Elixir

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Un enfoque distinto para solucionar el mismo problema. Este sérum pone el acento en la Sal de Mar Muerto y sus mejores características.

La sal marina es rica en minerales y otros componentes, y la del Mar Muerto posee una mayor concentración de todos ellos.

INCI: 

Aloe barbadensis leaf juice, Aqua, Coco-caprylate, Glycerin, Myristyl myristate, Cetearyl alcohol, Sodium magnesium silicate, Cetearyl glucoside, Algae extract, Mica, CI 77891, Xanthan gum, Maris sal, Tocopheryl acetate, Sodium stearoyl glutamate, Ascophyllum nodosum extract, Fucus vesiculosus extract, Laminaria digitata extract, Citrus aurantium amara leaf oil, Citrus aurantium dulcis, Citrus nobilis peel oil, Pinus sylvestris needle oil, Thymus vulgaris  flower/leaf oil, Mentha arvensis herb oil, Mentha spicata herb oil, Phenoxyethanol, Sodium phytate, Sodium dehydroacetate, Potassium sorbate, Ascorbic acid, Citric acid, Limonene, Linalool, Geraniol.

Una base acuosa que apuesta por el aloe y sus muchas propiedades, entre las que destacan la hidratación y la regeneración.

El miristato de miristilo (¡¡¡leerlo bien a la primera da puntos!!! 🤪) es un emoliente pero también forma una película sobre la piel que retiene y atrae la humedad a la vez que la protege de la suciedad y la contaminación.

Muchos de los ingredientes de esta lista son hidratantes, humectantes y protectores de la piel.

El agua del Mar Muerto se combina aquí con extractos de numerosas plantas, así como de algas y vitamina E (tocoferol).

Este sérum limpia la piel en profundidad gracias a la cantidad de ingredientes minerales y a su acción exfoliante. Los minerales, además, la fortalecen y protegen.

Algas, algas en cantidad y variedad para intensificar la acción de los minerales y aportar defensas antioxidantes, habilidades regeneradoras, protectoras, antiinflamatorias, hidratantes, aclarantes y reepitelizantes, que actúan sobre la barrera y el resto de las capas cutáneas.

Por su parte las esencias vegetales aportan vitaminas y otros componentes que actúan profundamente en la piel, reforzándola y estimulando sus mecanismos. Más protección, más antioxidación, antiinflamación, etc.

La cantidad de vitamina C no parece ser suficiente como para tenerla en cuenta, pero es un sérum bastante completo, e ideal para quienes buscan algo nuevo.

Un par de peculiaridades: tiene un olor extraño, aunque desaparece enseguida, y aporta micropartículas brillantes que dan una luminosidad especial a la piel y que no gusta a todo el mundo (hay hombres que no lo usan por esta característica concreta).

Es cremoso pero penetra fácilmente, dejando la piel suave y ateciopelada y devolviéndole el tono cuando está cansada y estresada. Transmite una agradable sensación de limpieza.

En ocasiones provoca reacciones suaves y pasajeras tipo sensación de calor en el rostro o de cierto escozor. Si son leves y desaparecen, no tienen mayor importancia, pero si persisten, deja de usar este sérum o úsalo de vez en cuando, en vez de a diario. Lo cierto es que eres quien mejor puede calibrar si te está dañando o si, racionándolo, te aporta ventajas.

Es vegano y no comedogénico.

Una pega: contiene dióxido de titanio, un colorante blanco muy controvertido, sospechoso de ser tóxico, y no está precisamente al final de la lista de ingredientes. Aporta muchas propiedades tanto a la fórmula (textura y aspecto del producto final) como a la piel, pero no goza ahora mismo de mucha popularidad y quizá no sea el mejor ingrediente para un sérum, sobre todo si no es imprescindible (tiene una función principalmente estética) y se puede sustituir por otros compuestos más seguros.

Un punto a favor por el envase opaco y otro por la bomba airless para su aplicación.

Mádara SOS Hydra Repair

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Un sérum que se presenta como un tratamiento intensivo para pieles deshidratadas.

Desde nuestro punto de vista, es una pena estropear un buen producto a golpe de colorantes únicamente para darle un color diferente. Y es que lleva muchos, hasta cuatro (los distinguirás porque aparecen las letras Ci seguidas de un número. Que sean naturales no es suficiente.

INCI:

Aqua, Helianthus Annuus Seed Oil, Glycerin, Rosa Damascena Flower Water, Simmondsia Chinensis Seed Oil, Cetearyl Alcohol, Cetearyl Glucoside, Sodium Levulinate Palmitic Acid, Stearic Acid, Cellulose, Hippophae Rhamnoides Fruit Extract, Sodium Pca, Parfum, Sodium Anisate, Xanthan Gum, Lactic Acid, Sodium Hyaluronate, Ascorbyl Palmitate, Linum Usitatissimum Seed Extract, Paeonia Lactiflora Root Extract, Tocopherol, Urtica Dioica Leaf Extract, Mica (Ci 77019), Ci 77891 (Titanium Dioxide), Hydrolyzed Hyaluronic Acid, Sodium Phytate, Ci 77491 (Iron Oxide), Ci 77492 (Iron Oxides), Citronellol, Geraniol, Benzyl Salicylate, Eugenol. 

Mucho ruido y pocas nueces.

Con pretensiones de ser un sérum diferente y potente, su composición no difiere de muchas otras y la idea de intensivo y de socorro (SOS) para la piel se queda en el nombre.

Insistimos: es un buen producto, con ácido hialurónico en dos formatos, lo que le permite llegar a todos los estratos de la piel, al menos en teoría, ya que el segundo está tan al final de la lista que no sabemos hasta qué punto tiene efecto real.

Al principio del listado aparecen un par de aceites vegetales, concretamente de girasol y de jojoba, el más compatible con el sebo humano: hidratación, humectación y cuidado integral, como ya hemos visto.

El ácido hialurónico ya lo hemos analizado y hemos explicado extensamente sus propiedades, al igual que las de la vitamina C, que está en forma de palmitato de ascorbilo, uno de sus derivados menos efectivos y más inestables, cuya capacidad de conversión en ácido ascórbico puro no está probada. Es posible, por el lugar que ocupa en la lista de ingredientes, que tampoco vaya a tener efectos muy significativos.

De los colorantes ya hemos hablado y del dióxido de titanio también, así que basta con decir que aquí aparece de nuevo. No hay necesidad y no nos gusta.

Si no te importa introducir colorantes en las capas internas de tu piel y te importa más la apariencia y la estética que la calidad real, puede ser tu sérum. No es el nuestro, desde luego.

Tiene un olor agradable, en línea con la importancia de las apariencias, porque contiene perfume y otras fragancias que pueden ser tanto alergénicas como irritantes.

El envase transparente no lo protege de la luz, pero el aplicador de bombeo airless es el ideal para un sérum.

Siendo de ingredientes naturales, no sería nunca nuestra primera elección y nos parece una demostración palpable de que no todo lo natural es necesariamente bueno y recomendable, aunque en cosmética, lo bueno y recomendable siempre debería ser natural.

Qué es la hidratación y por qué es tan importante

Los mejores sérums hidratantes seleccionados

Desde un punto de vista fisiológico, lo que entendemos por hidratación en cosmética es, en realidad, lubricación y por lo tanto consiste en aportar grasa a la piel.

Hidratación es un término inadecuado que se ha instalado en nuestra vida a golpe de marketing cosmético.

La piel tiene en su superficie una película formada por agua y ácidos, pero principalmente por sebo, llamada manto hidrolipídico, que juntos la protegen y la mantienen sana.

El agua de este manto la proporciona el sudor, que también aporta los ácidos (las glándulas sudoríparas trabajan en todo momento, pero solo lo notamos cuando el sudor es abundante, ya sea por calor o estrés), pero la piel es casi impermeable, así que el agua que pongamos en su superficie se evaporará en su mayor parte. De hecho, la piel es lipofílica y asimila con mucha más facilidad cualquier principio activo que se le aplique mediante un vehículo graso.

Tendemos a confundir la sequedad de la piel, que es una realidad y la deshidratación de la piel, que no lo es.

La piel se seca debido a las agresiones externas (temperatura, contaminación, calefacciones, etc.) y también por los procesos metabólicos propios y cada piel tiene un grado de humedad (sería un término algo más preciso) diferente, lo que la hará seca, normal, grasa o mixta.

El papel del sebo es proporcionar protección de la superficie ya que su composición le permite atrapar y retener las moléculas de agua dentro de las partículas de grasa, garantizando de esta manera una cierta reserva de agua en la superficie. Además, su presencia bloquea el agua bajo una película de grasa muy fina que la mantiene en la piel y evita su continua evaporación.

En situaciones de agresión o deterioro el agua se pierde debido a que el manto hidrolipídico falla y su protección también.

De lo que se deduce que hidratar la piel consiste en proporcionarle grasa. Este es el papel, por ejemplo, de las leches para después del sol o las cremas «hidratantes» que de hecho contienen una cantidad importante de grasa (incluso las de base acuosa): proporcionar grasas que refuercen o reemplacen el sebo.

Si te preguntas cómo llega el agua necesaria a la piel, la respuesta es que lo hace gracias a la circulación sanguínea de la dermis, la capa media de la piel, ya que la epidermis, la capa externa, carece de riego sanguíneo. La dermis se ocupa de aportar a la epidermis toda la humedad que necesita, siempre y cuando el cuerpo esté suficientemente hidratado.

En realidad…, así era hasta hace no demasiado tiempo.

Afortunadamente, hoy en día sí existen ingredientes cosméticos netamente hidratantes, como el conocidísimo ácido hialurónico, cuyas moléculas pueden absorber hasta mil veces su peso en agua, agua que toman tanto del exterior como del interior.

Aquí si hablamos de un compuesto realmente hidratante, que aporta agua y la retiene, además, de forma inteligente, ya que puede regular su absorción según las necesidades de la piel y las condiciones exteriores.

Cuando el organismo en su conjunto se deshidrata, la piel está más seca, lo que se manifiesta en pliegues, descamación, erosión, etc. y, desde luego, la aplicación de grasa en cualquier versión no arregla la deshidratación. Se trata de un fenómeno sistémico (afecta a todo el organismo) que tiene que ser tratado en su conjunto.

Pero la cosmética actual puede ayudar.

Lo que llamamos piel deshidratada normalmente es una piel seca en el sentido de que carece de sebo suficiente, no de agua.

Tu piel necesita agua

Seleccionar los mejores sérums hidratantes

El cuerpo humano se compone de agua en un 60%, aunque esta no se reparte uniformemente: el cerebro tiene un 70%, la sangre entre el 85 y el 90% y los pulmones hasta un 80%.

Por su parte la piel contiene alrededor de un 75%.

Para mantener los niveles adecuados de agua en la piel (o en cualquier otro órgano) lo más importante es reponer continuamente la que perdemos mediante los procesos metabólicos naturales, desde la digestión al sudor.

La forma de mantenerlos es ingerir agua, tanto directamente como a través de la comida. No solo las frutas y verduras contienen una gran cantidad de agua: carnes y pescado son también, en su mayor parte, agua, así que una dieta equilibrada acompañada de agua y/o zumos, infusiones, sopas, etc. nos proporcionará el líquido suficiente para asegurar los niveles saludables en el cuerpo.

Beneficios del agua para tu organismo

El agua interviene en todos los procesos orgánicos y es necesaria para la salud de todas y cada una de nuestras células: el cerebro la necesita para realizar correctamente sus funciones químicas y físicas (incluidas las eléctricas) y cada célula necesita agua para estar sana y cumplir con su misión de forma óptima.

Las células viven en un entorno acuoso y el agua es básica para su constante limpieza y renovación.

Mantenerse bien hidratado ofrece una serie de beneficios para el cuerpo entre los que destacamos:

Mantenimiento de peso

¿Sabías que la sensación de hambre que sientes puede deberse en ocasiones simplemente a la sed?

Las células tienden a enviar «señales de grasa» al cerebro cuando el cuerpo no está bien hidratado, así que beber regularmente ayuda a controlar el hambre.

Pero es que además, para hacer una buena digestión la masticación es fundamental (la digestión, de facto, empieza en la boca) y los niveles de saliva, así como la fluidez de esta y su correcta composición química dependen de que haya suficiente agua en ella, entre otros factores.

Una mente sana y eficaz

Mantenerse hidratado no solo ayuda a equilibrar el estado de ánimo, al promover la regulación del cuerpo y la función cerebral, sino que también tiene enormes beneficios para la memoria.

La hidratación adecuada puede ayudar a mejorar el flujo de sangre y oxígeno al cerebro, lo que fortalece las funciones cognitivas y la memoria.

Combatir la fatiga

Elegimos los mejores sérums hidratantes

La ecuación es simple: un cuerpo bien hidratado es un cuerpo en el que la energía puede llegar a todas partes y cada célula puede limpiarse y renovarse.

Hay que sumar el hecho de que la hidratación también ayuda a dormir mejor.

¿Quieres hacer la prueba? Cuando sientas un cansancio repentino y grande, bebe uno o dos vasos de agua despacio, porque es posible que se trate de tu cuerpo demandando agua, pese a que no sientas realmente sed.

Sin agua el cuerpo no puede realizar bien los procesos de limpieza y desintoxicación, y todo el organismo lo acusa. Un cuerpo hidratado se desintoxica a un ritmo natural y sano, así que no acumula residuos que puedan perjudicarle.

Otro elemento a tener en cuenta es la temperatura corporal, que puede desequilibrarse por falta de agua, provocando sensación de cansancio, incluso, a veces, febrícula.

Reduce la presión arterial y el colesterol

Mantener la presión arterial y el colesterol bajos es importante para mejorar la salud tanto del corazón como del sistema circulatorio y una correcta hidratación es un factor fundamental para controlar ambos.

El agua no solo ayuda a mantener la circulación sanguínea en las venas y arterias, sino que también ayuda a evitar que el cuerpo produzca más colesterol y a que la sangre tenga la fluidez que necesita para circular correctamente e irrigar todo el organismo.

Mantiene la oxigenación y la salud celular

La sangre necesita agua para tener la densidad necesaria y poder transportar oxígeno a las células, así como para poder retirar los desechos de estas y mantenerlas sanas.

Retrasa el proceso de envejecimiento

Nuestros órganos necesitan agua para mantener su nivel óptimo de funcionamiento. Cuando se deshidratan se estresan y tienen que trabajar bajo presión, lo que acelera el proceso de envejecimiento.

Beneficios para la piel

Por supuesto, tu piel necesita tanta hidratación como tu cuerpo. Es nuestro mayor órgano y necesita una hidratación adecuada para:

Retrasar la aparición de arrugas y los signos de la edad

Seamos claros: no reduciremos todos los aspectos del proceso de envejecimiento, pero sí los signos visibles del envejecimiento prematuro. La piel necesita agua para mantenerse jugosa, flexible y tersa.

Mejorar su aspecto

Como ya sabes, la falta de hidratación hace que la piel tenga un aspecto seco, escamoso y tenso. Mantener la piel hidratada no solo le da un aspecto liso, más flexible y «mullido«, sino que también ayuda a eliminar el tono opaco, apagado, y a que las células muertas se desprendan con facilidad.

Limpia tu piel de toxinas y mantiene sus defensas

Bien hidratada, la piel adquiere una apariencia más radiante. Sin una hidratación adecuada, no puede eliminar las toxinas, lo que provoca irritación e inflamación así como acumulación de impurezas.

El cutis deshidratado está expuesto a agresiones externas y ha perdido sus defensas, así que el riesgo se multiplica

Combate el sebo y el acné

La piel deshidratada envía señales de socorro a las glándulas sebáceas para estimular la producción de más sebo como un mecanismo de defensa, así que la hidratación colabora a rebajar la cantidad de sebo en las pieles grasas y mantener a raya el acné.

Agua, ¿cuánta?

Selección de los mejores sérums hidratantes

Constantemente nos bombardean con instrucciones sobre cuánta agua necesitamos beber al día. Después de asegurarnos durante años que el mínimo eran dos litros (unos ocho vasos de tamaño normal) al día, ahora parece que no es necesario beber tanta agua y que incluso puede no ser bueno. ¡Qué lío!

Beber cuando se tiene sed no es tampoco la respuesta, pues si no tienes la costumbre de beber tu cuerpo se acomoda y no pide agua, lo que no significa que no la necesite.

La necesidad de agua varía en cada individuo dependiendo de su actividad física, la dieta, el estrés, el clima, el tipo de vida que haga y muchos otros factores.

Parece haber consenso general en que lo ideal para un adulto es beber al menos un litro y medio al día, aumentando la ingesta hasta a tres litros o más en verano.

Cualquier actividad que suponga un incremento de la pérdida de agua, normalmente mediante el sudor, requerirá así mismo de una mayor ingesta de agua.

Si no bebes suficiente puedes ponerte la meta de consumir tres botellas de medio litro diarias.

Desde luego, comer con más sal o comidas saladas produce sed y necesidad de beber, pero no es una buena receta, porque la sal en exceso eleva la presión arterial y puede ser peligroso.

La buena noticia es que cuando te acostumbras a beber más, también el cuerpo lo demanda.

Agua para todas las pieles

Da lo mismo el tipo de piel que tengas: necesitas hidratación y la necesitas con generosidad.

No confundas la hidratación con la sequedad cutánea, que es una condición permanente, mientras que la deshidratación no lo es.

Aunque parezca de Perogrullo, solo las pieles secas son secas, pero cualquier piel puede estar deshidratada y no va a depender solo de que tomes tanta agua como necesites, sino de que cuides tu piel para evitar que pierda su humedad: una barrera cutánea y un manto hidrolipídico alterados serán incapaces de mantener la humedad necesaria no solo en la epidermis, sino en la dermis, lo que puede suponer problemas más serios.

No te puedes permitir el lujo de que tus líneas de defensa se caigan, y el agua es fundamental para mantenerlas, porque forma parte del «pegamento» de los corneocitos y de la capa hidrolipídica.

Con la edad las funciones de nuestro organismo se vuelven más lentas y menos eficaces y la piel es un claro reflejo de esta bajada de ritmo: la necesidad de aportar lo que el cuerpo ya no produce de la misma manera se va incrementando.

Para la piel esto significa que hay que beber más agua, sin duda, pero también que hay que añadir otros componentes que ayuden a conservar los niveles de proteínas, vitaminas, ácidos, etc.

Paradójicamente, un exceso de agua también es negativo para la piel cuando se trata de duchas o baños que pueden llegar a resecarla mucho. Por lo tanto hay que evitar prolongarlos demasiado y usar agua demasiado caliente.

Los baños de mar no tienen este efecto, pero dejarán tu piel muy desmejorada, incómoda, seca y tirante si no retiras la sal al terminarlos y te aplicas alguna crema hidratante y protectora que asegure la retención del agua.

En cuanto a las piscinas, hay que eliminar el cloro con una ducha al salir, o la piel se resecará muchísimo, porque es especialmente agresivo con la película hidrolipídica. Por descontado que es preceptivo lo de la hidratante, con protección solar.

Cosméticos para la hidratación

Seleccionar los mejores sérums hidratantes

Todas las pieles, ya lo hemos dicho, necesitan hidratación.

Felizmente, hoy en día la cosmética también puede ayudarnos en este aspecto, gracias a ingredientes como el ácido hialurónico, que es el rey pero no el único.

Y cuando hablamos de hidratantes nos referimos a aquellos capaces de añadir agua a la superficie cutánea, además de facilitar la retención de la humedad propia de la piel.

Para que estos sean realmente efectivos tienen que conseguir llevar sus activos hasta la dermis pasando antes por todas las capas de la epidermis y esto solo lo consiguen los sérums.

No es que las hidratantes y el resto de productos no puedan aportar beneficios en la hidratación de la piel, pero no pueden desencadenar cambios estructurales reales, y los sérums sí.

  • Las pieles secan necesitan hidratación y grasa. 

Una piel seca carece de ambas, de mecanismos adecuados para recuperarlas y mantenerlas, así que necesita ayuda en todos los frentes.

Un sérum para estas pieles debería contener hidratantes de la categoría del ácido hialurónico, grasas que lleguen al fondo de la piel, por lo tanto deben ser no comedogénicas e ingredientes que estimulen la regeneración de todos los procesos deteriorados, además de protección.

  • Las pieles grasas necesitan hidratación y modulación. 

Y grasa, aunque parezca contradictorio. Como hemos dicho, la piel es lipofílica, es compatible con las sustancias oleosas. La única condición es que estas no sean oclusivas (comedogénicas) para evitar que obturen los poros.

La falta de grasas adecuadas provoca el llamado efecto rebote, por el que, ante la carencia de lípidos, la piel comienza a producirlos y secretarlos en mayor cantidad.

Un sérum ideal contendrá hidratantes, sustancias capaces de modular la producción de sebo y astringentes suaves.

  • Las pieles mixtas necesitan hidratación, modulación y grasa.

Porque no dejan de ser una mezcla de piel grasa y piel seca o, en algunos casos, normal. Cuando la diferencia entre las distintas zonas del rostro es muy marcada lo más conveniente para este tipo de pieles es utilizar dos tipos de sérums, al menos de entrada, hasta que ambas partes se igualen algo.

  • Las pieles normales necesitan mantenimiento en todos los aspectos.

Nada más, pero nada menos. Incluso la mejor piel está sometida a los agentes externos y al paso del tiempo, así que un sérum con hidratantes, elementos grasos, regeneradores y estimuladores de los procesos de la piel.

  • Las pieles sensibles… suelen ser secas, grasas o mixtas. 

Pero necesitan, sumados a los que ya hemos mencionado para cada tipo, de ingredientes antiinflamatorios y profundamente regeneradores, además de protectores que les den tiempo para recuperarse.

Sea cual sea tu tipo de piel, los exfoliantes siempre te vendrán bien, pero deben ser suaves en todos los casos, tratándose de sueros, para evitar reacciones adversas.

No olvides que no hay cutis cuidado sin la limpieza diaria adecuada y la crema hidratante que sellará la piel, evitando que la humedad se evapore.

Las pieles secas pueden agradecer el uso de grasas con un mayor índice comedogénico, que actuarán como una verdadera barrera impenetrable que servirá de guarda y defensa a la vez.

Los mejores ingredientes

Eligiendo los mejores sérums hidratantes

Cada vez son más los ingredientes que demuestran tener grandes capacidades hidratantes y humectantes, es decir, que pueden atraer y retener el agua en todas las capas de la piel.

Claro que para que lo consigan deben penetrar en la piel, y esto solo es posible gracias a los sérums, los mejores cosméticos para tratar la piel desde dentro y conseguir incluso revertir procesos degenerativos y/o de envejecimiento, oxidación, hiperpigmentación, etc.

Repasaremos algunos de los más conocidos y usados con más frecuencia.

Ácido hialurónico

El cuerpo lo produce y lo utiliza no solo para dar firmeza y consistencia a la piel, rellenándola y nutriéndola, sino para la salud de todo el tejido conectivo, los ojos, etc.

Hoy en día se obtiene a partir de diferentes sustancias vegetales, es seguro y altamente biocompatible, así que todo son ventajas porque son muy raros los casos en los que hay algún problema con esta sustancia o produce reacción.

De hecho, se utiliza también inyectada, tanto en medicina ocular como en ortopedia y medicina estética (por citar algunos ejemplos) y las pocas veces en las que hay problemas estos suelen ocurrir a causa de la metodología, y no por la sustancia en sí.

Se puede presentar en diferentes pesos moleculares; el alto deja una película hidratante y protectora en la superficie cutánea y el más bajo penetra en la piel, la hidrata, la rellena por dentro y mejora notablemente la producción de AH propia, que va disminuyendo con los años pero que el sérum puede estimular, retrasando y minimizando los efectos del paso del tiempo.

Su uso continuado revierte la deshidratación y la previene, es antioxidante, antiinflamatorio y elimina manchas y marcas de la piel.

Vitamina C

No solo es un antioxidante de los más potentes y efectivos; no solo sirve para aclarar la piel, eliminar manchas y devolverle luminosidad; no solo mejora la síntesis de colágeno y elastina (como también hace el AH: juntos son la bomba para la piel, no lo olvides nunca); no solo protege del daño solar, lo arregla y previene; es un magnífico hidratante que mejora todas las fórmulas en las que participa.

Ayuda a difuminar manchas, marcas, arrugas y todo tipo de imperfecciones; trata las pieles grasas y con acné tan bien como las secas y sensibles; limpia y exfolia, estimulando la renovación y diferenciación celular… e hidrata mucho, muchísimo (¿ya lo habíamos apuntado? 😉)

Colágeno

Una de las proteínas que dan consistencia, flexibilidad y resistencia a la piel.

Con la elastina, forma el entramado estructural de la dermis. Su nombre deriva del griego, concretamente de la unión de dos términos: kolla, que significa pegamento (en español hemos heredado esa palabra tal cual) y geno, que significa producir, generar, originar. Así que el colágeno es el que produce pegamento, el pegamento de la estructura cutánea.

Es un importante hidratante y su producción decae con la edad. Hoy en día se sabe que es mejor estimularla que añadir colágeno a los ingredientes de un sérum, por eso es importante usar ingredientes precursores del colágeno, es decir, que intervienen en su fabricación y la estimulan, como la vitamina C y el AH.

Alcoholes grasos de origen vegetal

Que el nombre no te confunda: son perfectos para la piel, enormemente hidratantes y humectantes. Entre ellos está la glicerina (cuidado, que también puede ser de origen sintético y no es lo mismo).

Son emulgentes, sirven de base y también de conservantes, pero además añaden cuidan y mejoran la piel.

Se encuentran naturalmente en la barrera hidrolipídica cutánea y ayudan a prevenir la pérdida de agua.

Alfahidroxiácidos

Derivados de múltiples fuentes vegetales, los más comunes son el ácido glicólico, el ácido láctico y el ácido cítrico.

Normalmente se consideran exfoliantes y poco más, pero tienen una marcada vocación hidratante, ya que ayudan a capturar y retener el agua en la piel.

Ceramidas

Mejores sérums hidratantes seleccionados para ti

Constituyen una parte fundamental del estrato córneo, la barrera protectora natural de la piel, en la que actúan como pegamento de los queratinocitos y permiten que la epidermis cumpla con la función de regular la evaporación de agua y evitar que se descontrole.

Como todos los compuestos que forman parte natural de nuestra piel, su producción y calidad disminuyen con el paso del tiempo y es bueno reforzarlas y estimularlas.

Aceites vegetales

Desde los no comedogénicos a los que son definitivamente oclusivos (en realidad, pocos, curiosamente, frente a los productos sintéticos, que son muy oclusivos), mejoran y facilitan la penetrabilidad de los ingredientes de los sérums a la vez que crean una película microscópica y biocompatible que retiene el agua natural de la piel, la distribuye y regula su biociclo.

Son muy similares al sebo cutáneo y aportan muchos otros beneficios a la piel: son antiinflamatorios, antimicrobianos, regenerantes, estimulantes, curativos, calmantes…

En ningún caso es interesante ni recomendable el uso de ingredientes sintéticos como las siliconas, que son muy comedogénicas pero no aportan ningún beneficio real a la piel, tan solo la apariencia del beneficio.

En este mismo grupo hay que considerar los llamados aceites minerales, que es una forma muy suave de llamar a los derivados del petróleo (la parte mineral del nombre) y que suena menos amenazadora o fea.

Nada podrá sustituir a los ingredientes naturales, vivos y similares a los de nuestro propio organismo.

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